Un sospechoso se inmola con explosivos tras ser rodeado en una vivienda en el sureste de Túnez

Publicado 19/03/2018 15:31:44CET

MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un supuesto miliciano se ha inmolado este lunes con explosivos tras ser rodeado por las fuerzas de seguridad de Túnez en una vivienda de la localidad de Ben Guerdene, situada cerca de la frontera con Libia.

El Ministerio del Interior ha indicado que en el interior de la vivienda ha muerto tiroteado un segundo sospechoso que se resistió a entregarse a las autoridades, según ha informado la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.

Por el momento no hay más detalles en torno a la operación o la identidad de los muertos. Las autoridades no se han pronunciado sobre la existencia de bajas entre las fuerzas de seguridad.

Ben Guerdene fue escenario en marzo de 2016 de un asalto desde Libia por parte de milicianos del grupo yihadista Estado Islámico, que se saldó con la muerte de 19 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad y 36 terroristas.

El entonces primer ministro de Túnez, Habib Essid, aseguró que el ataque tenía como objetivo establecer "un emirato de Estado Islámico" en la región. El grupo yihadista reclamó posteriormente la autoría de lo ocurrido.

El presidente de Túnez, Beyi Caid Essebsi, aprobó recientemente una nueva prórroga del estado de emergencia en el país, en lo que supuso
una nueva extensión de la medida decretada por primera vez en noviembre de 2015.

El estado de emergencia fue declarado el 24 de noviembre de 2015, después de un atentado contra un autobús de la Guardia Presidencial en
la capital, Túnez, y desde entonces ha sido extendido en numerosas ocasiones.

La medida da poderes excepcionales a las fuerzas de seguridad, permitiendo, entre otras cosas, limitar el movimiento de la población o
prohibir manifestaciones o huelgas susceptibles de derivar en desórdenes.

Pese a que está considerada como una medida excepcional, Túnez ha estado bajo el estado de emergencia durante tres años y medio desde
el derrocamiento de Zine el Abidine ben Alí en enero de 2011.

Desde el levantamiento de 2011 contra Ben Alí, la democracia tunecina ha sido vista como un modelo para la región, pero los milicianos
islamistas son uno de los mayores retos para las autoridades del país.

Más de 3.000 tunecinos se han sumado a la lucha de Estado Islámico en Siria y en Irak, lo que ha hecho saltar todas las alarmas en Túnez
ante la posibilidad de un retorno que tendría Libia como paso intermedio.