El Gobierno admite que el último ataque tamil a la base aérea causó más daños de los anunciados

Actualizado 24/10/2007 15:15:52 CET

COLOMBO, 24 Oct. (EP/AP) -

El primer ministro de Sri Lanka, Ratnasiri Wickramanayake, informó hoy de que los daños materiales producidos por el ataque de los rebeldes contra una base aérea militar el pasado lunes son mucho mayores de lo que se había estimado, contabilizando ocho aeronaves destrozadas, entre las que se incluye un avión de vigilancia de "vital importancia". El asalto dejó 14 soldados muertos y 20 rebeldes.

El primer ministro admitió estos daños en medio de un alud de críticas de la oposición, que ha acusado a las autoridades de mentir sobre los efectos causados por el ataque sobre la base aérea de Anuradhapura, en un intento de disimular su vergüenza.

El incidente podría dañar la credibilidad del Gobierno, que ya se enfrenta a las acusaciones de ocultar el número de víctimas y de minimizar el coste financiero de su nueva ofensiva contra los separatistas de los Tigres Tamiles en el norte del país."El Gobierno no está haciendo pública la verdad a la gente", denunció el diputado de la oposición Lakshman Senewiratne. "Ellos nunca han hecho pública la verdad", remarcó.

El Ejército y el Gobierno informaron el lunes de que el asalto, perpetrado por 21 Tigres Tamiles suicidas por tierra y aire, había dañado tres aviones, más un helicóptero que se estrelló debido a un fallo técnico. El ataque provocó la muerte de 14 soldados y 20 rebeldes, según fuentes militares.

Sin embargo, la oposición estableció los destrozos materiales en un número de 18 aeronaves y un sofisticado sistema de vigilancia valorado en 42 millones de euros. El portavoz del Ejército, Udaya Nanayakkara, desmintió estos datos, pero, minutos después, el primer ministro anunció ante el Parlamento que tres helicópteros, cuatro aviones de entrenamiento y un avión de vigilancia fueron completamente destruidos en el ataque, confirmando la versión de los tamiles sobre los daños. Wickramanayake no comentó la discrepancia.

El primer ministro negó que el ataque suponga una derrota para los militares y exhortó a todos los partido políticos a unirse en la lucha contra los rebeldes, conocidos como Tigres de Liberación de la Tierra Tamil. "El ataque fue un acto desesperado de los tamiles para levantar su flaca moral y llamar la atención de la comunidad internacional", dijo. "Las fuerzas no se van a desmoralizar por este incidente", añadió.

El opositor Partido Nacional Unido se refirió al ataque como una gran humillación para el Gobierno y exigió la dimisión del presidente, Mahinda Rajapaksa, y de su hermano, el secretario de Defensa, Mahinda Rajapaksa.

Por otro lado, fuentes militares informaron hoy de la muerte de dos rebeldes en un ataque sobre las Fuerzas Armadas ayer por la tarde, entre el territorio controlado por los rebeldes y el que permanece bajo control gubernamental. Los rebeldes tamiles han estado luchando desde 1983 por una tierra independiente para la minoría étnica tamil, tras décadas de discriminación en manos de la mayoría sinhalesa. Más de 70.000 personas han muerto en el conflicto, 5.000 desde 2005, después de la ruptura del alto el fuego de 2002.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies