Al menos 39 rebeldes tamiles y siete soldados muertos en los enfrentamientos en Sri Lanka, según Colombo

Actualizado 31/07/2006 17:35:30 CET

COLOMBO, 31 Jul. (EP/AP) -

Al menos 35 rebeldes de los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE) y siete soldados del Ejército de Sri Lanka murieron hoy en los intensos combates que estallaron en el noreste de la isla, según informaron fuentes militares del país, después de que un dirigente del LTTE diera por muerto hoy el alto el fuego de 2002.

Asimismo, los soldados se enfrentaron con los rebeldes tamiles en la península de Jaffna (norte), territorio tradicional del LTTE, matando a cuatro insurgentes, según el Ejército. Los enfrentamientos en el distrito de Trincomalee (noreste) y en Jaffna son de los más intensos mantenidos por ambas partes desde el acuerdo de alto el fuego de 2002, que pretendía poner fin a dos décadas de guerra civil.

Los rebeldes habían cerrado este mes una presa de agua que se encuentra bajo su control en Trincomalee, dejando sin suministro a 60.000 personas en las localidades cercanas controladas por el Gobierno. Según el LTTE, su actuación es una respuesta al no cumplimiento por parte del Gobierno de su promesa de construir una torre de agua para las zonas cercanas bajo control rebelde.

El Gobierno de Sri Lanka respondió con ataques aéreos contra las bases rebeldes y ayer desplegó a las tropas terrestres para que retomaran el suministro de agua. Soldados y rebeldes intercambiaron esta mañana disparos de artillería, mientras que la fuerza aérea lanzó ataques contra objetivos rebeldes, según fuentes militares.

El portavoz militar, brigadier Prasad Samarasinghe, dijo que 35 rebeldes tamiles y siete soldados ceilandeses han muerto en los combates. Sin embargo, la web pro rebelde 'Tamilnet.com' afirma que sólo dos miembros del LTTE murieron.

Asimismo, los soldados también se enfrentaron con los rebeldes tamiles en una línea defensiva avanzada en la península de Jaffna, después de que los rebeldes dispararan con mortero contra las tropas. Según Samarasinghe, cuatro rebeldes murieron. 'Tamilnet' no hace ninguna mención a enfrentamientos en Jaffa, pero dijo que tres soldados resultaron heridos en el ataque.

Según el portavoz de la Misión de Observación en Sri Lanka (SLMM), Thorfinnur Omarsson, ambas partes están violando el acuerdo de alto el fuego. "Todavía es válido, pero ahora está en mayor peligro que nunca", aseveró.

"El país está entrando en un profundo estado de conflicto con tropas terrestres de ambas partes luchando en el territorio de modo sostenido", declaró Jehan Perera, analista de 'think-tank' independiente National Peace Council (Consejo Nacional de Paz). "Este es un nuevo acontecimiento, ya que los enfrentamientos anteriores eran más de la naturaleza de ataque y fuga", señaló Perera.

Previamente, un dirigente del LTTE había dicho que las tropas gubernamentales estaban intentando entrar en territorio rebelde, lo que según él equivalía a una "declaración de guerra". En virtud del acuerdo de alto el fuego de 2002, el Gobierno y los rebeldes deben pedirse permiso antes de entrar en sus respectivas zonas.

"Por tanto, para nosotros el alto el fuego es nulo y vacío", señaló Puratchi, que dijo hablar en nombre del LTTE, pero sus comentarios no han sido confirmados por altos dirigentes tamiles.

Los observadores europeos del alto el fuego confirmaron hoy que habían recibido una carta de los rebeldes amenazando con responder a las tropas gubernamentales, pero no se mencionaba una retirada del alto el fuego. "Puede que sean más agresivos verbalmente que en la carta que recibimos esta mañana", señaló Omarsson.

El Gobierno negó estar violando el alto el fuego y dijo que había asaltado Trincomalee con el fin de garantizar a los ciudadanos el suministro de agua. "Definitivamente no estamos abrogando el alto el fuego", señaló el portavoz gubernamental, Rambukwella. "Nuestra operación militar para abrir puertas de regadío está meramente basada en fundamentos humanitarios. No es un acto de guerra", agregó.