Sri Lanka tomará medidas contra soldados que cometieron crímenes al final de la guerra

El Ejército ceilandés toma la principal ciudad de los rebeldes tamiles
Reuters
Actualizado 24/11/2011 21:13:45 CET

COLOMBO, 24 Nov. (Reuters/EP) -

El Ejército de Sri Lanka tomará medidas contra los soldados que cometieron crímenes de guerra u otros excesos durante los últimos meses de la guerra civil, que duró 25 años, según ha informado este jueves el secretario de Defensa, Gotabaya Rajapaksa.

El presidente ceilandés, Mahinda Rajapaksa --hermano mayor de Gotabaya Rajapaksa--, hará públicas el mes que viene las conclusiones de una comisión que ha analizado la última fase de la guerra entre el Gobierno y el grupo separatista Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE), que finalizó con la derrota de los rebeldes en mayo de 2009.

Gotabaya Rajapaksa, un veterano oficial de Infantería que elaboró la estrategia de la campaña final contra el LTTE, ha dicho que el Gobierno aplicará las recomendaciones de la Comisión para Aprender Lecciones y para la Reconciliación (CALR).

"Si en el futuro aparecen pruebas significativas de que sus miembros cometieron crímenes, el Ejército ceilandés no dudará en tomar las medidas que procedan", ha declarado durante una conferencia sobre la reconciliación tras el conflicto.

Una comisión apoyada por la ONU encontró "pruebas creíbles" de que el Ejército mató a miles de civiles durante los últimos meses de la guerra y de que ambos bandos cometieron atrocidades.

Las autoridades ceilandesas, que han defendido su derecho soberano a realizar su propia investigación, han señalado que el informe de la ONU reproduce las falsas acusaciones de los rebeldes tamiles que viven en el extranjero e indica que sus soldados respetaron el Derecho Internacional.

"EXCESOS" CONCRETOS

El secretario de Defensa ha achacado cualquier irregularidad a "unos pocos" militares indisciplinados que no "soportaron las presiones de la guerra con la calma requerida". En este sentido, ha recordado que "ha habido ejemplos desafortunados de excesos cometidos por individuos en todas las guerras que se han librado".

El Gobierno de Sri Lanka siempre ha mantenido que sus soldados no mataron de forma intencionada a ningún civil y, en cambio, ha insistido en que salvaron a 300.000 personas del asedio de los Tigres Tamiles.

En la medida en que murieron 6.000 soldados durante la última campaña de 34 meses, para Rajapaksa es "evidente" que el número de víctimas del LTTE "debería ser similar o superior". "Parece que quienes realizan denuncias sobre las muertes en combate tienen la impresión de que el Ejército ceilandés estaba combatiendo contra fantasmas", ha apostillado.