Brown y Sarkozy se comprometen a participar activamente en la pacificación de Darfur

Actualizado 31/08/2007 16:00:39 CET

LONDRES, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro británico, Gordon Brown, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se comprometieron hoy a aumentar la presión sobre sus aliados internacionales para intentar solucionar la crisis de la región sudanesa de Darfur, en un artículo escrito conjuntamente y publicado tanto en el diario británico 'The Times' como en el francés 'Le Monde'.

En el texto, los líderes comentan que a pesar de la adopción unánime de la resolución revisada de la ONU el mes pasado, existe "una gran distancia entre los esfuerzos llevados a cabo por la comunidad internacional y la dramática situación que permanece en el terreno".

"Ha habido un importante progreso en Darfur en los últimos dos meses. En julio aprobamos el despliegue de una gran fuerza en coordinación con la Unión Africana (UA) y el comienzo de las negociaciones de paz. En las próximas semanas y meses, nos comprometemos como líderes a redoblar nuestros esfuerzos para conseguir mayores progresos", afirman.

Brown y Sarkozy han hecho de esta crisis, donde han muerto hasta el momento más de 200.000 personas y unos 2,5 millones se han visto obligadas a dejar sus hogares, uno de los objetivos clave de sus políticas exteriores. Ambos dirigentes anunciaron que aprovecharán la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU el próximo mes, dirigida por Francia, para presionar a los Gobiernos del mundo a que se comprometan en mayor medida para la consecución de la paz en Sudán.

Los dos políticos impulsaron una resolución de la ONU en el que se estipula la formación urgente de una fuerza de paz de unos 26.000 hombres en coordinación con la Unión Africana. El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, advirtió aun así ayer de que el despliegue de la fuerza se vería retrasado por la carencia de aviación, de transporte y de unidades logísticas. En el artículo conjunto los dos mandatarios mostraron su esperanza de que la fuerza híbrida pueda ser desplegada "en las próximas semanas".

"La combinación de un alto el fuego, de una fuerza de pacificación, la reconstrucción económica y la amenaza de sanciones es lo que puede llevar a una solución política en la región, y nosotros no escatimaremos esfuerzos en hacer que esto sea posible", cita el texto.

Ban, por su parte, comentó ayer que la Unión Africana y Naciones Unidas no podrán cumplir con el calendario impuesto por la resolución adoptada el 31 de julio en la que se estipulaba que las contribuciones nacionales a la fuerza híbrida deberían estar completas en 30 días desde el último día de julio. Si se consigue desplegar, esta será la mayor fuerza de paz en todo el mundo.

CONVERSACIONES DE PAZ

En cuanto al frente político, la mayoría de los grupos rebeldes de Darfur se reunieron en Tanzania a principios de mes bajo los auspicios de la ONU y la UA para preparar las negociaciones políticas, según los dos líderes. Los diversos grupos han alcanzado un acuerdo sobre sus demandas comunes y declararon que estarían dispuestos a aceptar un alto el fuego si el Gobierno sudanés se compromete igualmente. Sarkozy y Brown añadieron además que enviarán a sus ministros de Exteriores a Sudán en los próximos días para participar en las conversaciones que se espera comiencen en octubre.

Ambos explicaron que la resolución "no es el final pero sí es un punto de salida para los esfuerzos internacionales que debemos organizar para parar las muertes y para llevar la paz a esa turbulenta región".

"El despliegue de tropas es sólo uno de los países del proceso de paz, y no podemos esperar mucho más para una intensa acción internacional para asegurar un alto el fuego", escribieron los líderes.

El conflicto estalló en febrero de 2003 cuando rebeldes africanos tomaron las armas en contra de lo que ellos denunciaron como décadas de abandono y discriminación por el Gobierno de Jartum. Sudán respondió recurriendo al Ejército y a la milicia árabe de los 'janjaweed'.