Los campamentos de desplazados se encuentran a su máxima capacidad debido a la continua huida de civiles

Actualizado 19/03/2007 15:54:30 CET

NAIROBI, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los campamentos de desplazados de Darfur, en el oeste de Sudán, se encuentran a su máxima capacidad debido al continuo aflujo de personas que huyen de la violencia, según revela un informe recopilado por Naciones Unidas, citado hoy por la agencia de noticias de la ONU, IRIN.

En Darfur Norte, el campamento de As Salaam ya no puede acoger a ningún nuevo desplazado debido a problemas de suministro de agua, mientras que el de Abu Shouk ha sido cerrado a los nuevos desplazados y el de Zam Zam está muy cerca de alcanzar el lleno, según revela la Presentación General sobre el estado humanitario en Sudán del pasado mes de febrero, elaborado por la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), por otras agencias de la ONU y por organizaciones no gubernamentales.

El informe demuestra que 30.000 personas se desplazaron de sus hogares en Darfur en febrero, lo que eleva a 80.0000 el número de huidos de sus hogares desde enero.

El mayor número de desplazamientos se han producido en Darfur Sur, donde los ataques del Gobierno, de las milicias paragubernamentales y de los rebeldes han expulsado de sus hogares a 25.000 personas. En Darfur Oeste se han desplazado 12.595 personas y en Darfur Norte 11.500 desde enero.

El informe revela también que se siguen registrando a diario ataques sexuales y físicos contra la población civil y que las restricciones al acceso, la burocracia y las acciones armadas impiden las operaciones humanitarias.

El documento demuestra que el acceso de las agencias humanitarias en Darfur descendió un 64 por ciento en enero y que un 20 por ciento de la población afectada no recibe tratamiento de ninguna organización humanitaria. "Una media de 2,45 millones de personas, el 70 por ciento de la población afectada por el conflicto, se mantiene en un estado de inseguridad alimentaria", se lee en el texto.

Pese a todo, el informe asegura que los enfrentamientos entre las tropas del Gobierno y los rebeldes, así como los ataques aéreos, han disminuido en febrero en comparación con diciembre y enero. Por ello, se ha reanudado la actividad humanitaria en Tawilla y Khazan Tungur, en Darfur Norte, pero la falta de garantías ha retrasado la reanudación en Gereida, Darfur Sur.

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