Tillerson insiste en mantener la presión sobre Pyongyang hasta que abandone sus programas nuclear y balístico

Kim Jong Un
REUTERS / KCNA KCNA
Actualizado 16/01/2018 23:45:47 CET

VANCOUVER, 16 Ene. (Reuters/EP) -

El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, ha reiterado este martes, en el foro internacional sobre Corea del Norte que ha tenido lugar en Vancouver, la necesidad de mantener las sanciones contra el régimen de Kim Jong Un para forzarle a abandonar sus programas nuclear y de misiles balísticos.

"Debemos aumentar el coste del comportamiento del régimen hasta el punto de que Corea del Norte vuelva a la mesa para llevar a cabo unas negociaciones creíbles" sobre la desnuclearización de la península coreana, ha dicho Tillerson desde la ciudad canadiense.

El ministro de Exteriores de Japón, Taro Kono, se ha expresado en la misma línea, defendiendo que "no debemos ser ingenuos respecto a Corea del Norte". En concreto, ha llamado a estar alerta ante lo que ha calificado como "una ofensiva cálida" por las conversaciones intercoreanas con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno.

Las dos Coreas celebraron la semana pasada su primera reunión en dos años para acordar la participación de Corea del Norte en este evento deportivo, que se celebrará entre el 9 y el 25 de febrero en la localidad surcoreana de Pyeongchang.

"No es momento de reducir la presión sobre Corea del Norte", ha sostenido Kono. "El hecho de que se haya implicado en un diálogo (con Corea del Sur) podría ser interpretado como una prueba de que las sanciones están funcionando", ha esgrimido.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y varios países, entre ellos Estados Unidos y Japón, han endurecido las sanciones contra Pyongyang en respuesta a las incesantes pruebas nucleares y con misiles balísticos que ha llevado a cabo en los últimos años.

Sin embargo, eso no ha frenado la escalada militar de Corea del Norte, que ha amenazado incluso con atacar el territorio estadounidense en la isla de Guam. La primera señal de distensión es el encuentro intercoreano del 9 de enero en Panmunjom.