Tillerson y Videgaray acercan posturas tras el distanciamiento bilateral por el muro y el NAFTA

Rex Tillerson y Luis Videgaray
REUTERS / HANDOUT .
Actualizado 02/02/2018 23:01:21 CET

El estadounidense matiza sus declaraciones sobre Venezuela y aclara que EEUU solo busca una "transición pacífica"

CIUDAD DE MÉXICO, 2 (EUROPA PRESS)

El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, y el ministro de Exteriores de México, Luis Videgaray, se han reunido este viernes en Ciudad de México para "fortalecer" la relación bilateral, sumamente dañada por los planes del Gobierno de Donald Trump para la frontera común y el acuerdo de libre comercio para América del Norte (NAFTA o TCLAN).

Tillerson inició el 1 de febrero su primera gira por América Latina desde que llegó al cargo, que le ha llevado a México como destino inicial. El jefe de la diplomacia estadounidense ha inaugurado la ronda de contactos con Videgaray, aunque también tiene previsto entrevistarse con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto.

Tillerson y Videgaray han centrado su conversación en "temas clave de la agenda de seguridad" y han coincidido en "la importancia de continuar con la cooperación para promover la seguridad bilateral". Además, han destacado "el diálogo constante y constructivo del último año, que ha permitido fortalecer la relación" entre ambos países.

"Han acordado continuar el diálogo franco y constructivo, así como fortalecer los actuales mecanismos de cooperación en materia de seguridad, migración y competitividad", ha dicho el Ministerio de Exteriores de México a través de un comunicado.

El primer año del Gobierno Trump ha estado marcado, en lo tocante a México, por la insistencia del magnate neoyorquino en construir un muro en la frontera para frenar la inmigración ilegal, el tráfico de armas y de droga y hasta el "terrorismo", según dijo.

México se ha opuesto a esta solución y ha aclarado una y otra vez a Estados Unidos que no piensa aportar ni un solo dólar para costear un proyecto que el propio Congreso norteamericano ha frenado por su elevada cuantía y las pocas garantías de que resulte eficaz.

Además, los tradicionales aliados están inmersos, junto a Canadá, en las negociaciones del NAFTA, que deberían concluir este año. Trump ha amenazado a sus otros dos socios con retirarse de este tratado regional si no acceden a corregir el "déficit comercial" con Estados Unidos.

"Hemos tenido diferencias", ha dicho Videgaray en la rueda de prensa que ha ofrecido junto a Tillerson y su homóloga canadiense, Chrystia Freeland, con la que también se han reunido. Pero ahora, ha subrayado, Estados Unidos y México "miran al futuro". De hecho, "la relación es más fluida, más cercana, que con anteriores administraciones", ha añadido.

VENEZUELA, SOBRE LA MESA

Asimismo, "han intercambiado puntos de vista sobre temas regionales, como la cooperación para un desarrollo sostenible e inclusivo en Centroamérica y la situación en Venezuela". Videgaray, por su parte, ha reiterado "el compromiso compartido que tienen México y Estados Unidos en promover una región próspera y competitiva".

El Departamento de Estado ya había avanzado que Tillerson pediría a los líderes regionales que presten más atención a la crisis en Venezuela. Estados Unidos es uno de los países más críticos con el Gobierno de Nicolás Maduro, contra el que ha aprobado varias rondas de sanciones.

Horas antes de partir hacia México, Tillerson pronunció un discurso en la Universidad de Texas, en Austin, en el que invitó a los militares venezolanos a intervenir para derrocar a Maduro y que éste se exilie en Cuba. Las Fuerzas Armadas le han contestado ratificando su "lealtad" al líder bolivariano.

Ya desde Ciudad de México, ha matizado sus declaraciones indicando que a Estados Unidos le gustaría ver "una transición pacífica en Venezuela". "Si el presidente Maduro restaurara la Constitución, desmantelara la Asamblea Constituyente y realizara elecciones legítimas, podría permanecer en el poder si gana las elecciones", ha dicho.

Videgaray, por su parte, ha subrayado que "México en ningún caso respaldaría ninguna opción que implique el uso de la violencia, interna o externa, para la solución del caso de Venezuela".