El tribunal de Hong Kong libera a tres disidentes, pero les advierte de que no cometan futuros actos de protesta

Foto de archivo de un manifestante sosteniendo un paraguas amarillo
REUTERS / TYRONE SIU
Publicado 06/02/2018 13:49:37CET

HONG KONG, 6 Feb. (Reuters/EP) -

El Tribunal de Apelación Final de Hong Kong, la institución judicial más alta de la ciudad, ha liberado este martes a tres jóvenes líderes del movimiento a favor de la democracia en la ciudad, pero les ha advertido de que no lleven a cabo futuros actos de protesta.

La decisión del tribunal fue tomada de manera unánime por un panel de cinco jueces. Uno de los liberados es la figura central de las manifestaciones, Joshua Wong. Wong, junto a los otros acusados, Nathan Law y Alex Chow, pasó alrededor de dos meses en la cárcel antes de que se les concediese una fianza en noviembre.

Antes de eso, un juzgado les había sentenciado a cumplir servicio comunitario y les había impuesto una sentencia suspendida por el cargo de "reunión ilegal". Pero el Departamento de Justicia de Hong Kong apeló la sentencia, lo que provocó que el Tribunal de Apelación acabara imponiendo el encarcelamiento.

Los cinco jueces, incluyendo un juez extranjero no permanente, Lord Leonard Hoffmann, han manifestado que "han anulado las sentencias de prisión" de el Tribunal de Apelación pero han sostenido que Hong Kong es una sociedad que se rige por el imperio de la ley y que "futuros criminales que se vean relacionados con manifestaciones ilegales que impliquen violencia" serán juzgados siguiendo directrices más estrictas establecidas por el Tribunal de Apelaciones.

Los jóvenes se colaron en un área vallada frente a la sede del Gobierno en septiembre de 2014, acto que dio lugar a un enfrentamiento con la Policía durante toda una noche. El suceso fue visto como el punto de partida del 'Movimiento de los Paraguas' que pretendía conseguir que en Hong Kong hubiese democracia plena, para lo que miles de manifestantes bloquearon las principales carreteras de la ciudad durante 79 días. Esta protesta fue uno de los retos políticos más grandes a los que se enfrentó el Partido Comunista chino en décadas.

Hong Kong, una antigua colonia británica, volvió a situarse bajo dominio chino en 1997. El Gobierno chino garantizó a la región amplias libertades, como la libertad de expresión y una justicia independiente, pero los críticos han acusado a Pekín de interferir cada vez más en los asuntos de la ciudad y al Gobierno regional de seguir cada vez con más ahínco la línea marcada por la capital.

Los tres activistas se han mostrado pesimistas a pesar de haber sido liberados. Wong y sus compañeros han insistido que se podrá castigar a futuros manifestantes de manera injusta por desobediencia civil, incluso por cometer actos en defensa de los derechos y las libertades de la región. "No es el momento para celebrar... Es una guerra a largo plazo por nosotros en el futuro", ha declarado Joshua Wong. "Puede que más y más activistas sean encarcelados por esta sentencia tan dura... debemos insistir a la gente a que continue luchando a favor de la democracia", ha añadido el activista.

Los jueces han dicho que "no hay justificación constitucional para un comportamiento violento, contrario a la ley" y que, en el caso de que, de todos modos, se lleve a cabo, se podrá exigir una sentencia disuasoria que no podrá ser apelada debido a que crea un 'efecto extremecedor' en en el ejercicio del derecho constitucional".

En un comunicado, la directora de Amnistía Internacional en Hong Kong, Mabel Au, ha dicho que el tribunal ha "corregido una injusticia", pero que "todos los procesos judiciales motivados políticamente que tengan como objetivo silenciar a aquellos que promueven la democracia en Hong Kong deben ser detenidos".

Al margen de Wong, Law y Chow, hay decenas de jóvenes activistas que luchan por la democracia que también han sido enarcelados o que tienen pendientes procedimientos judiciales que podrían acabar con sentencias de prisión por haberse manifestado a favor de los Derechos Humanos de una manera u otra. Hay quien ve estas actuaciones como un intento organizado por parte de las autoridades de contrarrestar el impulso del movimiento a favor de la democracia liderado por la juventud de la ciudad.

"Esto tendrá cierto impacto en el activismo en Hong Kong... la Justicia es diferente ahora y se han empezado a aplicar sentencias más severas", ha dicho Jonathan Man, un abogado que representa a algunos de estos activistas. "Esto ha sentado un precedente", ha zanjado.