Turnbull admite que la prohibición de donaciones extranjeras ha afectado a las relaciones con China

El primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull.
REUTERS / STRINGER . - Archivo
Publicado 12/04/2018 5:14:19CET

SÍDNEY, 12 Abr. (Reuters/EP) -

El primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, ha admitido este jueves que el proyecto de ley sobre la prohibición de las donaciones extranjeras en el país, que busca acabar con las posibles interferencias de terceros gobiernos en la política interior australiana, ha afectado a las relaciones bilaterales con China.

El diario local 'The Australian Financial Review' ha indicado que el último movimiento de Pekín, que ha negado la extensión de visados a varios altos cargos del Gobierno australiano, perjudica las relaciones comerciales entre ambos estados.

Las relaciones Canberra-Pekín se han visto significativamente afectadas desde el año pasado, en gran medida debido a la preocupación del Gobierno de Australia sobre una presunta injerencia china en el país, acusaciones que el gigante asiático ha tildado de "paranoia".

"Claramente ha habido tensión entre los dos países tras la introducción de una legislación sobre la interferencia extranjera en el país pero estoy seguro de que cualquier malentendido se verá resuelto", ha aseverado Turnbull en declaraciones a la emisora 3AW Radio.

A finales de 2017, Turnbull hizo referencia a una serie de informes sobre la "preocupante influencia de China" y alertó a la comunidad internacional de que se habían registrado una serie de "intentos exponencialmente sofisticados de influir en el proceso político" nacional.

El proyecto de ley, que podría ser aprobado en poco tiempo, también requiere que los grupos de lobistas que trabajan para terceros países se registren para poder desempeñar su labor en Australia.

Por el momento, Australia y Nueva Zelanda se encuentran entre los pocos países en todo el mundo que permiten donaciones extranjeras a los partidos políticos, prohibidas en Estados Unidos, Reino Unido y un gran número de países europeos.

La nueva normativa busca prohibir las donaciones extranjeras a los partidos políticos o a cualquier grupo que haya gastado más de 100.000 dólares australianos (unos 64.467 euros) en las campañas de los últimos cuatro años.

Contador