Turnbull llama al Papa a destituir al arzobispo australiano condenado por encubrir abusos sexuales a menores

Malcolm Turnbull
STRINGER ./REUTERS - Archivo
Publicado 19/07/2018 7:30:54CET

SÍDNEY, 19 Jul. (Reuters/EP) -

El primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, ha asegurado este jueves que el Papa Francisco debe destituir a Philip Wilson, un arzobispo australiano, condenado a un año de arresto domiciliario por encubrir abusos sexuales a menores.

El arzobispo Philip Wilson, de 67 años, se convirtió en mayo en el clérigo católico de mayor rango en ser declarado culpable por encubrir abusos sexuales por parte de otro sacerdote.

Wilson fue sentenciado a principios de julio a un año de arresto domiciliario. Wilson ya no es el arzobispo de Adelaide en el estado de Australia del Sur, pero no ha renunciado, insistiendo en que lo haría solo si su apelación no tiene éxito.

Turnbull, que ya ha pedido en otras ocasiones a Wilson que renunciara, ha aumentado su crítica a que el arzobispo continúe en el cargo.

"Debería haber renunciado y ha legado el momento de que el Papa lo destituya", ha señalado Turnbull. "Creo que ha llegado el momento de la máxima autoridad de la Iglesia para tomar medidas y destituirlo", ha aseverado.

Los abogados defensores de Wilson han argumentado que el arzobispo no sabía que el sacerdote James Fletcher había abusado sexualmente de menores durante los años setenta.

Fletcher fue declarado culpable en 2004 de nueve cargos de abuso sexual infantil y murió dos años después en la cárcel tras sufrir un infarto cerebral.

Wilson permanece en libertad bajo fianza mientras las autoridades de la prisión le evalúan para el arresto domiciliario, en lugar de la cárcel.

Wilson, que a principios de este año fue diagnosticado con Alzheimer temprano, debe comparecer ante el tribunal el 11 de agosto por un fallo sobre si será encarcelado o se le permitirá cumplir su sentencia en arresto domiciliario.

Las acusaciones de encubrir abusos sexuales han seguido sacudiendo a la Iglesia Católica años después de que los perpetradores de abusos sexuales comenzaran a aparecer de forma regular ante los tribunales.

En Chile, los 34 obispos del país ofrecieron en mayo su renuncia por las denuncias de encubrimiento de abusos sexuales.