Cadena perpetua para el autor de un crimen de honor, la mayor condena de este tipo en Turquía

Actualizado 14/11/2007 12:42:18 CET

Güldünya Tören fue asesinada por dos de sus dos hermanos por negarse a casarse con el marido de una prima que la violó y dejó embarazada

ESTAMBUL (TURQUIA), 14 Nov. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Ildefonso González) -

Dos hermanos que asesinaron a su hermana por una "cuestión de honor" en 2004 han sido condenados a cadena perpetua y 23 años de cárcel, respectivamente, en la sentencia más dura por este tipo de crímenes en la historia de Turquía, según informó hoy la prensa local.

Irfan y Ferit Tören mataron a su hermana, Güldünya Tören, con el objetivo declarado de "limpiar el honor de su familia". El "delito" que cometió Güldünya había sido "permitir" que fuera violada por el marido de una prima, dar a luz un bebé y negarse a contraer matrimonio con éste. Justo después del alumbramiento, Güldünya fue amenazada por su familia, por lo que optó por pedir auxilio en una comisaría de Estambul.

No obstante, sus parientes prometieron que "no la matarían" y la Policía decidió que Güldünya se iría a vivir con su tío, Mehmet Tören, a otro barrio estambulí. Este la amenazó de muerte en 2003, según consta en una demanda presentada por ella misma en octubre del mismo año.

Sin embargo, no sería Mehmet quien terminara con la vida de Guldünya. Sus dos hermanos se presentaron en 2004 en la casa del tío y le dispararon en la calle. Aunque consiguió escapar e ingresó en un hospital con heridas graves, la joven decidió no denunciar a Irfan y Ferit, quienes dos días después se presentaron en el centro y la mataron de dos tiros en la cabeza.

Un tribunal turco condenó ayer a Irfan a 16 años y medio de cárcel por el primer intento de asesinato y a cadena perpetua por el fratricidio. Mientras, Ferit, que en el momento del crimen era menor de edad, pasará un máximo de 23 años en prisión. La dura sentencia podría sentar un precedente en futuros veredictos sobre asesinatos de mujeres por cuestiones de honor, así como disuadir a los potenciales criminales.

ICONO DEL SUFRIMIENTO

La espeluznante historia de Güldünya, que se ha convertido en un icono de la lucha y el sufrimiento por crímenes de honor, no deja de ser un caso más en Turquía. En el país euroasiático se registran todos los años centenares de casos de este tipo, la mayoría de los cuáles no son denunciados y, por tanto, no salen a la luz.

El relator especial de Naciones Unidas sobre violencia machista, Yakin Örtük, emitió un informe muy detallado sobre la muerte de Güldünya en 2004. En su documento se señalaba que la joven se había negado a vivir con su primo político, quien la violó bajo el argumento de que iba a convertirse en su segunda esposa.

El informe denunciaba además que la Policía de Estambul había cometido un grave error al enviarla con su tío a pesar del riesgo que corría aún su vida, al tiempo que arremetía contra el hospital donde fue asesinada por considerar que era "corresponsable" de su muerte.

Antes de ser asesinada, Güldünya había dado en adopción a su hija, a la que puso el nombre de "Umut" (que significa "Esperanza" en turco), a una pareja. Después de su muerte, el Gobierno decidió retirarle la custodia y entregó a la pequeña a un orfanato estatal.

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