Turquía cesa a 18.000 funcionarios, la mitad policías, antes del fin del Estado de Emergencia

Recep Tayyip Erdogan
REUTERS / HANDOUT . - Archivo
Actualizado 08/07/2018 20:18:52 CET

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

El Gobierno turco ha emitido este domingo un decreto por el que cesa inmediatamente a más de 18.000 funcionarios, más de la mitad de ellos al servicio de la Policía, antes de que este mes se levante por fin el Estado de Emergencia declarado tras el fallido golpe de Estado de 2016.

El Boletín Oficial del Estado turco ha publicado este domingo un decreto de destitución de 18.632 funcionarios por su presunta implicación en el golpe de Estado fallido del 15 de julio de 2016.

Entre los afectados hay 8.998 policías supuestamente relacionados con el clérigo exiliado Fetulá Gulen, considerado terrorista por Ankara, y por "actuar contra la seguridad nacional". Además hay 3.077 miembros del Ejército de Tierra, 1.949 del Ejército del Aire y 1.126 de la Marina. También hay 1.052 funcionarios del Ministerio de Justicia y organismos afines, 649 de la Gendarmería y 192 de la Guardia Costera. Igualmente serán despedidos 199 académicos.

La publicación prevé además la reincorporación de 148 funcionarios previamente expulsados y que ahora volverán a sus cargos, informa el diario turco 'Hurriyet'. Asimismo prevé la clausura de doce asociaciones, tres periódicos y un canal de televisión.

Medios turcos afines al Gobierno han especulado con que esta purga sea la última relacionada con el intento de golpe de Estado y aventuran incluso el fin del Estado de Emergencia para el próximo lunes, 9 de julio. La declaración de emergencia ha sido prorrogada siete veces, la última de las cuales concluye formalmente el 19 de julio.

Desde el golpe, Turquía ha detenido a unas 160.000 personas y ha cesado casi al mismo número de funcionarios civiles, según estimaciones de la oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas. De esa cifra total, más de 50.000 personas han sido imputadas y han continuado en prisión durante sus procesos.

El alcance de la persecución de las personas vinculadas con la asonada ha alarmado a las organizaciones de Derechos Humanos y a aliados occidentales de Turquía, que han acusado a Erdogan de haber puesto en marcha una purga para acabar con todas los críticas a su gestión.