Turquía denuncia que Grecia es un "refugio seguro" para sus "enemigos"

Binali Yildirim
REUTERS / MOHAMMAD ISMAIL
Publicado 20/04/2018 14:30:03CET

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Turquía, Binali Yildirim, ha advertido de que los "enemigos" del Estado turco están viendo a Grecia como un "refugio seguro", después de que la Justicia helena haya dejado en libertad a uno de los militares que desertaron tras la intentona golpista de julio de 2016.

El Consejo de Estado de Grecia --la máxima instancia en la rama de lo contencioso-administrativo-- ordenó el jueves la liberación del militar turco Suleyman Ozkaynakci, uno de los ocho que huyó de Turquía tras el fallido golpe para pedir asilo en el país vecino.

Turquía, que atribuye la asonada a una organización liderada por el clérigo Fetulá Gulen, ha apelado a Grecia a considerar también como un "enemigo" a dicho grupo. "Grecia es un país vecino y amigo. Creemos que debería ver a nuestro enemigo también como el suyo", ha afirmado el primer ministro, Binali Yildirim.

El Consejo de Estado tiene previsto anunciar el 4 de mayo si autoriza las peticiones de asilo de los ocho militares y, de cara a dicha cita, Yildirim ha insistido en que Turquía no cejará en su intento por lograr la "extradición". Gulen también se encuentra fuera de territorio turco, aunque en su caso reside en Estados Unidos.

El primer ministro turco ha reconocido que el caso de los militares perjudica las relaciones bilaterales, si bien es cierto que las relaciones de ambos países han estado marcadas históricamente por los altibajos, bien por reivindicaciones en materia de soberanía como por posicionamientos en conflictos regionales como el de Chipre.

El Ministerio de Exteriores de Turquía ha difundido un contundente comunicado en el que acusa directamente a Grecia de ayudar a un "traidor" y de demostrar que "es un país que protege a los golpistas", según la agencia de noticias oficial Anatolia.

Turquía, por su parte, mantiene bajo custodia a dos militares griegos que cruzaron la frontera en marzo. La Justicia turca sospecha que pudieron incurrir en delitos de entrada ilegal e intento de espionaje, mientras que las autoridades helenas sostienen que traspasaron el límite por error.