Erdogan promete seguir con las reformas, avanzar hacia la UE y defender el secularismo y la democracia

Actualizado 31/08/2007 21:03:30 CET

Asegura que habrá "tolerancia cero" frente a la tortura y se compromete a resolver el conflicto con los separatistas kurdos

ANKARA, 31 Ago. (EP/AP) -

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, desglosó hoy las líneas generales que comprenderá su política en los próximos cinco años de su mandato ejecutivo, y que se centrarán en las profundización de la reforma económica, la profundización de las negociaciones para la adhesión de Turquía a la Unión Europea y la defensa de los valores pilares del Estado secular y democrático turcos.

Erdogan, cuyo Partido Justicia y Desarrollo (AKP, islamista moderado) y vencedor de la pasadas elecciones legislativas anticipadas del 22 de julio, le han colocado al frente del Ejecutivo por un segundo mandato consecutivo, insistió en el Parlamento en que su Gobierno continuará con las reformas democráticas y judiciales que emprendió en la pasada legislatura, además de preparar las modificaciones de la Constitución y aplicar una política de "tolerancia cero" contra las prácticas de tortura.

En su discurso, pronunciado tres días después de que su ministro de Asuntos Exteriores en funciones y estrecho colaborador Abdulá Gül, se coronara como jefe del Estado turco tras cosechar el respaldo suficiente en la tercera votación parlamentaria y dos días depués de aprobar éste su nuevo gabinete, aseguró que su Ejecutivo priorizará "las negociaciones para su entrada en la UE", por ser ésta una "vía de integración y un proceso de reforma para mejorar los estándares políticos, económicos, sociales y legales".

A pesar de las alusiones tanto de Erdogan, como del propio Gül, visto por el 'establishment' turco como una amenaza a los pilares laicos de la República moderada fundada por Kemal Atatürk, en 1923, de respetar los valores seculares en el país, muchos en Turquía temen que el binomio Erdogan-Gül suma al país en una política islamista.

Sin embargo, legisladores del AKP ya han comenzado a trabajar en una propuesta de ley para modificar la Constitución, elaborada en 1980 tras un golpe de Estado, para hacerla, aducen, más democrática.

"Nuestra nueva Constitución debe traer vida al Estado democrático, secular y social, gobernado por el imperio de la ley y proteger los derechos individuales, y debe garantizar los derechos y libertades fundamentales" de los ciudadanos, aseguró Erdogan.

Asimismo, ante el Parlamento, Erdogan se comprometió a erradicar la tortura, cuya existencia en las cárceles turcas denuncian grupos de Derechos Humanos. "Con una política de 'tolerancia cero', lucharemos con gran determinación, tal y como lo hemos hecho hasta ahora, contra los abusos de Derechos Humanos como la tortura, la muerte bajo custodia (policial), que son inaceptables en países democrácticos", indicó.

A pesar de la promesa de Erdogan de mejorar los Derechos Humanos, éste no hizo mención alguna al artículo 301 de la Constitución turca, que ha servido para condenar a periodistas, escritores y académicos por presuntamente mancillar la identidad nacional turca, entre ellos el escritor premio Nobel Orhan Pamuk y el periodista asesinado armenio Hrant Dink y cuya retirada pide la Unión Europea.

En materia económica, el primer ministro turco se comprometió a continuar las reformas políticas para dar un impulso a la economía, mantener una disciplina fiscal, además de luchar contra la corrupción en línea con lo realizado hasta ahora en el área económica, ya que, las políticas del Gobierno turco han sido respaldadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras haber contribuido éstas a reducir la excesiva inflación hasta reducirla a un dígito en el último lustro. Un nuevo objetivo del Gobierno será, dijo Erdogan, duplicar las exportaciones de Turquía hasta alcanzar ventas a otros países por valor de 200.000 millones de dólares (147.000 millones de euros) en los próximos cinco años.

MANO DURA CONTRA EL PKK

Por otra parte, el mandatario turco aseguró que su nuevo Ejecutivo perseguirá resolver el conflicto que su Ejército mantiene con los guerrilleros kurdos del ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán, cuyos ataques se han intensificado en el último año y poner fin a la violencia palpable desde que en 1984 el PKK se alzó en armas para reclamar la autonomía del Kurdistán turco, en el suroeste de Turquía.

No se pronunció, en cambio, sobre proyectos para levantar la prohibición contra el uso del velo islámico en escuelas y instituciones públicas y que le impidió a la esposa del propio Gül asistir a actos públicos de éste por ser una firme defensora del 'türban'.

El próximo lunes el Parlamento tiene previsto celebrar un debate en torno al programa político del AKP para los próximos cinco años, y que dos días después será sometido a un voto de confianza, algo que no debería ser un problema puesto que el partido de Erdogan cuenta con una mayoría parlamentaria suficientes como para dar luz verde a su programa.