El Ejército turco paraliza sus operaciones en la frontera con Irak hasta la entrevista Bush-Erdogan

Actualizado 02/11/2007 12:10:29 CET

ESTAMBUL (TURQUIA), 2 Nov. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Ildefonso González) -

Las operaciones militares del Ejército turco en el este del país y en la frontera común con Turquía se han visto reducidas a la mínima expresión a la espera de las consecuencias de las sanciones económicas impuestas por Ankara al Kurdistán iraquí y del resultado de la entrevista que el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, mantendrá con el presidente estadounidense, George W. Bush, el próximo lunes en Washington.

Los máximos responsables del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas se han marcado de plazo la próxima semana por considerar que el encuentro entre Erdogan y Bush podría arrojar resultados positivos, como un reforzamiento de la cooperación antiterrorista en la lucha contra el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) entre Turquía y Estados Unidos, valoró hoy el diario 'Cumhuriyet'.

Sin embargo, aunque las ofensivas contra los insurgentes kurdos se hayan prácticamente paralizado, el Ejército turco no ha dejado de reforzar sus tropas en el sureste, en las montañas que separan geográficamente a Turquía de Irak. "Y ello a pesar de que la nieve ya ha empezado a caer en la montañas de la provincia de Sirnak", explicó el 'Sabah'.

En torno a un centenar de milicianos del PKK y unos 50 turcos, entre soldados y civiles, han perdido la vida durante la última escalada de violencia entre el Ejército y el grupo armado, que comenzó a mediados de octubre con la muerte de 12 militares turcos y el secuestro de otros ocho. Los efectivos de las Fuerzas Armadas turcas desplegados en la frontera con Irak a la espera de una orden de ataque rozan los 150.000.