Los turcos han comprado más de 15 millones de banderas desde el atentado del PKK del domingo

Actualizado 24/10/2007 16:07:24 CET

ESTAMBUL (TURQUÍA), 24 Oct. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Ildefonso González) -

Los sentimientos ultranacionalistas están a flor de piel en Turquía desde que el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) matara a 12 soldados y secuestrara a otros ocho durante un poderoso ataque en la provincia de Hakkari, fronteriza con Irak, el pasado domingo.

Una ilustrativa muestra de ello es que desde entonces se han vendido más de 15 millones de banderas nacionales --consistentes en una media luna y una estrella blanca sobre un fondo rojo-- en el país euroasiático, según han asegurado los fabricantes de insignias.

Las banderas no se quedan dentro de las casas, sino que son lucidas orgullosamente por los cientos de miles de turcos que están saliendo a las calles para manifestarse contra el terrorismo kurdo y exigir una operación militar transfronteriza en el norte de Irak. Asimismo, son sacadas a los balcones de los hogares y cubren numerosos edificios y tiendas.

Ayer se dejaron ver especialmente en los funerales populares que se celebraron en distintos puntos de Turquía por los "mártires" caídos el domingo, que es el nombre que reciben en este país los militares muertos en ataques o atentados de los insurgentes kurdos.

Según las cifras proporcionadas por los medios locales, más de 100.000 personas participaron en las pompas fúnebres, en las que se vivieron escenas de llanto y dolor. Tampoco faltaron las soflamas y los símbolos ultranacionalistas y los retratos del fundador de la Turquía moderna en 1923, el idolatrado Mustafá Kemal Ataturk.

El estado de agitación es tal entre la población que el Gobierno turco ordenó ayer a todas las radios y televisiones del país que dejen de informar sobre el ataque del PKK del domingo. Sin embargo, la prohibición, justificada con el objetivo de no herir la moral pública, no afecta a los periódicos.

A pesar de ello, la autocensura funcionó hoy cuando ningún diario turco decidió publicar las fotografías de los ocho soldados secuestrados para no desmoralizar a la opinión pública. Sin embargo, aseguró que casi todos ellos parecen gozar de buena salud. La agencia de noticias prokurda Firat había divulgado ayer las imágenes de los militares, que aparecían sentados en una zona rocosa y bebiendo té.

No obstante, las últimas acciones violentas no han conseguido desmoralizar a toda la población, ya que unos 4.200 turcos han tratado de alistarse en las filas del Ejército de forma voluntaria durante los últimos días. De éstos, unos 1.200 han cumplido el servicio militar obligatorio y 350 son mujeres. La mayoría son naturales del centro de la península de Anatolia y de la región del Mar Negro, en el norte de Turquía.

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