Turquía ordena el arresto del clérigo Gulen por la muerte del embajador ruso en 2016

Foto de archivo de Andrei Karlov junto a Vladimir Putin
REUTERS / OSMAN ORSAL
Actualizado 02/04/2018 14:29:40 CET

ANKARA, 2 Abr. (Reuters/EP) -

Las autoridades de Turquía ha ordenado el arresto del clérigo musulmán Fethulá Gulen y otros siete por el asesinato en 2016 del embajador ruso en Turquía, según el periódico 'Haberturk'.

Un Policía fuera de servicio disparó contra Andrei Karlov mientras este daba un discurso en una exhibición de arte en Ankara en diciembre de 2016. El atacante gritó 'Viva Alá' y 'No os olvidéis de Alepo' al disparar, aparentemente en una referencia a la participación de Rusia en Siria. El joven fue abatido por la Policía en el lugar del crímen.

Las órdenes de arresto han sido emitidas un día antes de que el presidente ruso, Vladimir Putin, visite el país. El viaje de Putin durará dos días, durante los que se reunirá con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan y su homólogo iraní, Hasan Rohani. Los tres países son los garantes de las conversaciones de paz de Astaná, sobre el conflicto en Siria.

Erdogan ha manifestado que el círculo de Gulen está detrás del asesinato, algo que el clérigo niega. El mandatario también acusa a Gulen de estar detrás de la asonada militar de julio de 2016. Gulen, que vive en un exilio autoimpuesto en Estados Unidos desde 1999, ha negado que esté detrás del golpe fallido y lo ha condenado.

'Haberturk' ha informado de que las autoridades han ordenado los arrestos de ocho personas ya que el asesinato se llevó a cabo siguiendo sus órdenes. Las autoridades han arrestado a otras siete personas en relación con la muerte del embajador, incluyendo a tres agentes, según el periódico 'Hurriyet'.

El atacante provenía de la ciudad de Soke, en el suroeste de Turquía, considerada una de las regiones más laicas del país. El padre del joven reconoció que su hijo comenzó a mostrar un comportamiento más religioso tras ingresar en la Academia de Policía, según dijeron los medios por aquel entonces.

Aunque las frases que el joven gritó tras cometer el atentado sugieren que simpatizaba con la ideología islámica, el círculo de Gulen aboga por el diálogo entre distintas confesiones. El Gobierno turco ha defendido que esta línea de pensamiento servía para ocultar la verdadera naturaleza de lo que describe como una organización hermética y peligrosa.