Foto: © FATIH SARIBAS / REUTERS
ANKARA, 30 Nov. (Reuters/EP) -
El Gobierno turco ha decidido suspender todos sus acuerdos financieros y crediticios con Siria y congelar los bienes pertenecientes al Gobierno de Damasco en el marco de las sanciones de Ankara contra el régimen de Bashar al Assad, según anunció este miércoles el ministro turco de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu.
Durante una rueda de prensa, Davutoglu anunció también que su país ha decidido bloquear el envío de armas y equipos militares a Siria y suspenderá tanto las relaciones con el Banco Central sirio como el acuerdo de Cooperación Estratégica de Alto Nivel entre ambas partes hasta que se constituya en Siria "un gobierno legítimo que esté en paz con su pueblo". Según Davutoglu, el Gobierno de Al Assad se encuentra "al final del camino".
Las sanciones de Turquía se unen a las anunciadas previamente por la Liga Árabe y por las potencias occidentales con el objetivo de persuadir al régimen de Damasco para que ponga fin a la represión violenta de las manifestaciones. Fuentes del Ministerio de Exteriores han precisado que las sanciones son de efecto inmediato.
DETERIORO DE LAS RELACIONES
Turquía y Siria son viejos aliados regionales y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, había mantenido estrechos vínculos con Al Assad, pero la represión de las manifestaciones en Siria y la negativa de Damasco a atender a las peticiones de Ankara para poner fin a la violencia y emprender reformas han deteriorado considerablemente las relaciones a lo largo de este mes.
Turquía da acogida en la actualidad a numerosos militares desertores del régimen de Bashar al Assad y a los miembros del Consejo Nacional Sirio, que engloba a los grupos de oposición.
El propio Ahmet Davutoglu aseguró este martes que su país no se plantea la opción de la intervención militar en Siria pero advirtió de que está preparado para "cualquier escenario", incluida la creación de una zona de distensión para acoger a refugiados que puedan huir masivamente de Siria.
Aparte, Ankara ya ha advertido de que buscará nuevas rutas comerciales, sobre todo en Irak, para evitar el paso por Siria, un país con el que comparte 900 kilómetros de frontera. No obstante, Turquía ha asegurado también que sus sanciones no afectarán al suministro de electricidad y agua ni a los vuelos comerciales de la compañía Turkish Airlines a Damasco.