El PP tacha de "incoherente y destructiva" la propuesta de reforma de la OCM del vino

 

El PP tacha de "incoherente y destructiva" la propuesta de reforma de la OCM del vino

Actualizado 22/06/2006 15:30:41 CET

BRUSELAS, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Partido Popular calificó hoy de "totalmente destructiva e incoherente" la propuesta de reforma del sector del vino presentada por la comisaria europea de Agricultura y Desarrollo Rural, Marianne Fischer Boel, al entender que desmantela una parte muy importante de la producción de la Unión Europea y de España en particular. Al mismo tiempo, el PP considera que beneficia a los productores de vino de países terceros, en detrimento de los caldos europeos.

"El celo excesivo que emplea la Comisión Europea en reducir el potencial productor europeo se contradice con otras medidas que estarían orientadas a facilitar la entrada de las importaciones, como la autorización de la vinificación de mostos de países terceros y la mezcla de vinos de terceros países con vinos comunitarios, prácticas que se encuentran actualmente prohibidas en la Unión Europea", opinó la eurodiputada castellano-manchega del PP, Pilar Ayuso.

"El elevado coste que supondría el arranque masivo de viñedos podría emplearse en otras acciones más constructivas para la mejora de la competitividad de los vinos comunitarios", añade en un comunicado. La eurodiputada se opuso, además, a la eliminación de las actuales ayudas concedidas a la destilación destinada al suministro de las empresas de bebidas alcohólicas, como el brandy español.

"Dichas destilaciones tienen una salida real al mercado y de ser suprimidas, tanto el agricultor como la industria saldrían muy perjudicados, con una pérdida importante de renta y con la desaparición a corto plazo de una parte sustancial de la producción de vino de Castilla-La Mancha, de la que aproximadamente un 20 por ciento es orientada a la fabricación de bebidas alcohólicas", explicó.

A su modo de ver, las consecuencias serían "desastrosas" no sólo para la renta de muchos agricultores castellano-manchegos, sino también para el paisaje de la Comunidad Autónoma debido al fuerte riesgo de desertización de muchas zonas, en donde existen escasas alternativas económicamente viables al cultivo de viñedos.

Por su parte, la eurodiputada riojana Esther Herranz manifestó que la liberalización de los derechos de plantación "entrañaría no sólo un riesgo de deslocalización de las producciones, sino también una fuerte descapitalización del viticultor, pues las grandes inversiones que muchos han realizado en la compra de esos derechos perderían totalmente su valor de la noche a la mañana, a no ser que la Unión Europea concediera indemnizaciones apropiadas, medida que no está contemplada en la comunicación del Ejecutivo europeo".

NO DEJARSE EMBAUCAR

Destacó también que la comunicación de Bruselas apenas aborda el principal desafío que tienen los vinos europeos, que es la mejora de su comercialización. "Las medidas de promoción casi brillan por su ausencia en el texto presentado hoy por el Ejecutivo comunitario, más preocupado, al parecer, por aumentar las importaciones de países terceros", lamentó.

En cuanto a la idea de introducir "sobres nacionales" para la gestión de determinadas acciones de apoyo al sector, la eurodiputada instó al Gobierno español a que "no se deje embaucar en la negociación de la reforma y haga todo lo que está en su mano para que dichos sobres, de salir adelante, sean negociados de acuerdo con criterios históricos, como se ha hecho en otras organizaciones comunes de mercado, teniendo en cuenta que España es desde hace años el principal beneficiario de las ayudas de la UE al sector del vino".

La Comisión Europea propuso hoy una "reforma radical" del sector del vino en Europa que, entre otros aspectos, contempla eliminar de manera voluntaria y con compensaciones 400.000 hectáreas de cultivo en cinco años, todos los tipos de ayudas a la destilación y la supresión del sistema de derechos de plantación en 2013.

Estos elementos figuran en el documento que aprobó sin discusión el colegio de comisarios, dando inicio a las consultas y negociaciones para reformar la organización común del mercado (OCM) del vino en Europa. El texto será sometido a consulta y examen por parte de los Estados miembros y del sector, después de lo cual Bruselas espera presentar una propuesta legislativa en diciembre de este año o enero de 2007.

En términos generales, la Comisión apuesta por "una profunda reforma" con el objetivo de "aumentar la competitividad de los productores de vino, reforzar la oferta y la demanda y simplificar las normas". Pero al mismo tiempo "preservando las mejores tradiciones europeas en materia de elaboración del vino y reforzando el tejido social y medioambiental de muchas zonas rurales", según indica un documento del Ejecutivo comunitario.

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