Londres conservará sólo ocho de sus bases militares en el Ulster y cerrará el resto antes de abril de 2008

 

Londres conservará sólo ocho de sus bases militares en el Ulster y cerrará el resto antes de abril de 2008

Actualizado 10/05/2006 23:14:50 CET

La desmilitarización de Irlanda del Norte provocará el despido de 1.100 civiles que trabajan para el Ministerio de Defensa

BELFAST (IRLANDA DEL NORTE), 10 May. (EP/AP) -

Reino Unido anunció hoy que sólo conservará ocho bases militares en Irlanda del Norte y que cerrará el resto antes de abril de 2008, en un gesto de paz vinculado con los esfuerzos para restablecer la administración de la provincia, tras el cese de las hostilidades por parte del Ejército Republicano Irlandés (IRA) en 2005.

El ministerio británico de Defensa anunció hoy que el personal militar pasará de los 9.200 hombres actuales a un máximo de 5.000 para agosto de 2007, y precisó que decenas de bases militares y torres de vigilancia ya han sido desmanteladas o lo serán para esa fecha, mientras que otras bases --Shackleton Barracks en Ballykelly y St. Patrick's Barracks en Ballymena-- cerrarán para abril de 2008.

En el marco de estos recortes, el Ministerio de Defensa indicó que al menos 1.100 de los actuales 3.400 empleados civiles en Irlanda del Norte perderán probablemente su empleo. El secretario de Defensa, John Reid, prometió que "se hará cualquier esfuerzo posible para reducir el impacto del despido con el traslado y el jubilación".

Reino Unido ya ha reducido drásticamente su presencia militar en Irlanda del Norte desde que el alto el fuego del IRA De 1997, cuando más de 20.000 soldados se encontraban desplegados en este territorio británico de 1,7 millones de habitantes.

Los políticos católicos dieron hoy la bienvenida a la medida, mientras que los protestantes consideraron que iba demasiado lejos. Un representante del Sinn Fein --brazo político del IRA--, Davy Hyland, consideró que el cierre de las bases en las localidades predominantemente católicas "abre oportunidades apasionantes para comunidades que han sufrido durante tanto tiempo del aparato de guerra británico en su entorno".

Por su parte, Gregory Campbell, del principal partido protestante, el DUP, pidió a Londres que compense económicamente a los civiles que serán despedidos, al tiempo que advirtió de que podrían sufrir discriminaciones de empresarios católicos y amenazas continuas de los disidentes del IRA contrarios al alto el fuego. Mientras, el líder del DUP, Ian Paisley, según recoge la BBC, consideró la medida un "mal revés" y dijo que había solicitado una reunión urgente con el primer ministro, Tony Blair.

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