Varios guardias investigados por abusos a inmigrantes en el oeste de Alemania

Entrada de una casa de acogida para solicitantes de asilo en Burbach
WOLFGANG RATTAY / REUTERS
Actualizado 03/07/2015 23:17:55 CET

BERLÍN, 29 Sep. (Reuters/EP) -

Las autoridades federales alemanas han condenado los supuestos abusos perpetrados por guardias de seguridad privada de un centro de acogida de solicitantes de asilo de la localidad de Burbach, en Renania del Norte-Westfalia, en el oeste del país, y ya se ha abiertouna investigación de lo ocurrido.

"Si se confirma que ocurrió lo que aparece en las fotografías, que los refugiados fueron maltratados y humillados, sería un acto de lo más repulsivo", ha afirmado Steffen Seibert, portavoz de la canciller alemana, Angela Merkel.

El escándalo surgió el domingo, cuando la televisión pública regional WDR publicó una fotografía en la que se puede ver a un guardia pisando la cabeza a una persona maniatada que yace en el suelo. Un segundo guardia posa en cuclillas para la foto.

Según la emisora, estos maltratos físicos son frecuentes y se traducen en humillaciones como obligar a los alojados a acostarse en camas llenas de vómito. La emisora publica un vídeo sobre este caso en concreto en el que se escucha al extranjero preguntar al guardia por qué quiere torturarle obligándole a acostarse en la cama vomitada. "Un buen cristiano pone la otra mejilla", responde el guardia.

Las autoridades de la región de Renania del Norte-Westfalia investigan ya lo ocurrido y podrían impultar a los guardias por un delito de lesiones. Hasta 96 de los 700 internos de los centros de acogida han sido ya entrevistados en los que han trabajado estos guardias de seguridad. Además, han rescindido el contrato con la empresa.

"No vamos a tolerar ningún tipo de violencia contra los solicitantes de asilo", ha asegurado el ministro del Interior del gobierno regional, Ralf Jaeger. "Quien amenace o maltrate debe ser severamente castigado", ha añadido.

Desde la organización Pro Asyl, Guenter Burkhard ha expresado su decepción por la presencia de ultraderechistas trabajando como guardias de seguridad sin que haya ningún control sobre ellos. "Es chocante pensar que la gente que viene a Alemania huyendo de la represión sea torturada aquí por guardias de seguridad privada", ha argumentado.

Maria Scharlau, de Amnistía Internacional, ha lamentado igualmente que "las personas que deben proteger a los refugiados al final sean quienes les maltraten".

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies