El Papa alude a la incomodidad que genera la subida de impuestos entre los ciudadanos

Actualizado 19/09/2007 16:43:57 CET

ROMA, 19 Sep. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

El Papa Benedicto XVI hizo referencia hoy al rechazo que suele generar entre los ciudadanos la subida de los impuestos, alusión a la que los más de 15.000 fieles que le escuchaban en la Plaza San Pedro respondieron con un sonoro aplauso.

El Romano Pontífice dedicó su habitual catequesis de los miércoles a la figura de San Juan Crisóstomo, uno de los padres de la Iglesia del siglo IV. Durante su discurso mencionó las "22 vibrantes homilías" que el santo pronunció durante la denominada 'revuelta de las estatuas', en la que el pueblo derribó las estatuas imperiales como signo de protesta contra el aumento de los impuestos.

A este respecto, Benedicto XVI comentó que "se ve que hay algunas cosas en la historia que no cambian". Estas palabras entroncan con el debate que en la actualidad se vive en Italia en torno al precio de la política y el rechazo generalizado a que sigan aumentando los impuestos.

Por otro lado, el Papa destacó las enseñanzas sobre el matrimonio de San Juan Crisóstomo, asegurando que una buena preparación antes del matrimonio hace que los esposos "cierren la via al divorcio", ya que cuando, después de casarse, "nace el primer niño, éste es como un puente" y hace que "los tres se conviertan en una sola carne".

Asimismo, el Papa se refirió a la necesidad de educar en la fe a los niños, destacando que "la Ley de Dios se debe imprimir en el alma desde el inicio", ya que la infancia "es, de hecho, la edad más importante" y cuando se empiezan a manifestar "las inclinaciones hacia el vicio y la virtud".

Finalmente, subrayó la importancia de que los fieles laicos estén presentes de un modo "auténticamente cristiano" en la familia y en la sociedad, algo que, en su momento, ya señaló San Juan Crisóstomo y que "hoy es más actual que nunca".

En medio de los numerosos fieles de todo el mundo que acudieron a la audiencia para escuchar las palabras del Papa, fue depositada una góndola veneciana, como parte de una iniciativa solidaria para ayudar a los niños de Togo e impulsar la investigación de enfermedades extrañas.

Al final de la audiencia, el Papa saludó personalmente a los impulsores de esta iniciativa, que también llevaron a la audiencia a diversos enfermos de esclerosis, síndrome de Lesch-Nyhan y otras patologías.

La góndola solidaria partió de Venecia el pasado 2 de septiembre y surcando las aguas del Mar Adriático llegó hasta Ancona, desde donde prosiguió su camino hacia Roma a través del Tevere.

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