Vecinos de Afrin continúan el éxodo y denuncian saqueos de las milicias proturcas

Milicianos del ELS en el centro de Afrin
REUTERS / KHALIL ASHAWI
Publicado 19/03/2018 20:54:21CET

AFRIN (SIRIA), 19 Mar. (Reuters/EP) -

Al día siguiente de la toma de la ciudad de Afrin --en el noroeste de Siria-- por parte del Ejército turco y sus aliados del Ejército Libre Sirio (ELS), la población sigue saliendo de la capital regional por miedo a represalias y denuncia que los milicianos del ELS están saqueando comercios y viviendas en toda la localidad. Se estima que dos tercios de los habitantes de la región de Afrin han huido.

Los milicianos siguen posando ante la estatua derribada de Kaveh, un héroe mitológico kurdo que había sido levantado en el centro de la ciudad, mientras los vehículos militares patrullan por las calles aún llenas de escombros resultado de ocho semanas de ofensiva turca sobre este pequeño enclave hasta ayer controlado por las milicias kurdo-sirias de las Unidades de Protección Popular (YPG). Las tiendas están cerradas y siguen saliendo gente de la ciudad hacia las aldeas de los alrededores.

"El Ejército Libre Sirio ha venido y ha entrado en Afrin y supuestamente íbamos a estar a salvo, pero es justo al revés", ha reprochado en declaraciones a Reuters un anciano que no ha querido dar su nombre. "El Ejército Libre Sirio ha saqueado nuestros coches, ha saqueado hasta nuestras casas. No hay comida, no hay agua, no hay seguridad", ha añadido.

El Gobierno sirio ha denunciado en una misiva a la ONU que los ocupantes están saqueando las posesiones de los residentes de Afrin y las casas están siendo destruidas.

Un portavoz del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha asegurado que se toman muy en serio las denuncias de saqueos. "Estamos estudiando estos incidentes. Aparentemente han ocurrido. Hay grupos que no han seguido las órdenes dadas por sus comandantes", ha afirmado Ibrahim Kalin a la CNN.

Otro vecino de Afrin que carga mantas, alfombras y otros bienes en el remolque de un tractor ha asegurado que su familia se trasladó a Bulbul, a unos 30 kilómetros de la ciudad, cuando Turquía lanzó la ofensiva por aire y tierra a finales de febrero. "Empezaron los bombardeos, así que huimos. Ahora estamos volviendo a Afrin porque nuestra casa es más segura", ha apuntado.

La ONU sostiene que dos terceras partes de los 323.000 vecinos de Afrin han huido de la región desde el inicio de la ofensiva turca y ha pedido ayuda urgente ante la "catastrófica situación" en Afrin y Ghuta.

Desde el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) han pedido este lunes acceso a la población civil y han advertido de que la Media Luna Roja turca no cuenta con la credibilidad necesaria entre los kurdos sirios como consecuencia de la ofensiva militar turca.

Sin embargo, Turquía ha asegurado que habrá ayuda para la población de Afrin y este mismo lunes la agencia de ayuda turca AFAD ha comenzado a distribuir ayuda humanitaria en el centro de la ciudad.