La alcaldesa de San Bartolomé confiesa que retirarle las áreas a Guedes ha sido el momento más difícil en el gobierno

Actualizado 27/08/2006 22:00:01 CET

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -

La alcaldesa tirajanera deshoja las margaritas de las próximas elecciones con sinceridad, sin olvidar que está ahí gracias al apoyo que en su momento le prestó su ex compañero de partido Francisco Guedes. Narváez repasa también en esta entrevista su año de gestión al frente del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.

¿Qué le hubiera gustado borrar de este año de gestión al frente del Ayuntamiento?

Lo único que cambiaría es no haber vendido mejor todo el trabajo que se ha hecho desde las concejalías para evitar la escenificación de los pequeños malentendidos que ha habido entre los miembros del grupo de gobierno. Desde que entramos bajamos los impuestos e impulsamos obras como la pasarela peatonal de Bellavista o las aceras de Lomo Maspalomas.

¿Cómo explica la imagen de crisis permanente que su ejecutivo ha transmitido a la sociedad?

Siempre he dicho que esto es una labor de equipo, porque no sólo depende de la Alcaldía que se de una imagen de trabajo y coordinación. Somos tres partidos políticos y ha faltado respeto entre los propios miembros del grupo de gobierno respecto a los medios de comunicación.

¿Ha valido la pena para el municipio el cambio de gobierno a mitad del mandato?

Sí, por supuesto. La moción de censura está más que justificada y fue lo mejor para San Bartolomé. No nos arrepentimos porque antes todo se había vuelto demasiado autoritario. Sólo gobernaba una persona, había áreas a las que no se les daba la importancia que merecían y la democracia en sí no estaba siendo realmente practicada en el municipio.

¿Hay alguna actuación con la que esté particularmente satisfecha?

Me gustaría destacar los grandes esfuerzos que se hacen desde el Ayuntamiento para la población residente y la de fuera, como los conciertos de música que hemos podido celebrar. Han sido costeados exclusivamente con dinero de las arcas municipales, cuando todos sabemos que Gran Canaria está aquí en peso durante el mes de agosto. Maspalomas vuelve a estar de moda y eso es gracias a nuestro esfuerzo.

¿Echa en falta la colaboración de otras instituciones?

Sí, porque ninguna institución ha sido capaz de ofrecer una subvención para hacer frente a los gastos de los conciertos u otras actividades para la cantidad de población que viene en verano al municipio. Pero no es algo de ahora. El Gobierno y el Cabildo tienen que asumir que muchos canarios vienen a veranear aquí. Lo lógico es que lo reconozcan y aporten cantidades económicas o promuevan eventos, porque no todo el mundo quiere disfrutar sólo del buen tiempo y la playa.

Recientemente pidió a sus concejales unidad en el voto. ¿Teme nuevos episodios de discrepancias que puedan paralizar el Ayuntamiento?

No, porque lo coherente es que el grupo de gobierno vote las mismas propuestas, así que espero y deseo que ningún concejal haga lo contrario.

Sin embargo, se avecina un pleno importante en el que se tendrá que aprobar una modificación presupuestaria vital para el funcionamiento de las concejalías.

Igual de importante fue el pleno en el que se aprobó provisionalmente con todos los votos a favor del grupo de gobierno. Por lo tanto, vamos a ratificar esa aprobación inicial y no tiene por qué haber ninguna sorpresa.

Imagino que la voluntad del edil Francisco Guedes queda incluida dentro de esa petición.

Sí. En conversaciones con él ha manifestado que está del lado del grupo de gobierno y espero que así sea.

El apoyo de Guedes fue fundamental para que usted accediera a la Alcaldía. ¿Fue duro asimilar las exigencias de nacionalistas y socialistas para mantener el pacto a costa de su compañero?

Sí. Con la moción de censura Pacuco dio un paso atrás para que fuera yo la que asumiera la Alcaldía, porque él estaba primero en la lista electoral. Hay que reconocerlo y destacarlo. No ha sido fácil separar la amistad de esas exigencias y al mismo tiempo conservar la estabilidad de gobierno.

¿Fue su momento más difícil?

Sí. Retirarle las áreas a un compañero de mi mismo partido que siempre apostó por mí es la decisión más complicada que he tenido que tomar en el tiempo que llevo como alcaldesa. No tengo nada contra él en lo político ni en lo personal.

En más de una ocasión ha dicho que está cansada de dar explicaciones sobre este asunto, pero puede aclarar ¿qué es eso de un gobierno cuatripartito?

Tiene su lógica que él diga eso, porque al ser expulsado por la ejecutiva federal ya no es miembro del Partido Socialista y pasa a ser un concejal no adscrito, como si formara otro grupo.

¿Existe un pacto con Nueva Canarias para gobernar tras las próximas elecciones?

No, somos muy respetuosos con la población y en ningún momento nos hemos planteado futuras alianzas. Serán los resultados los que digan las alternativas que se puedan dar, pero ni siquiera hablamos de eso porque es una falta de respeto a los votantes.

¿Tiene la confianza de su partido para presentarse a las municipales como alcaldesa?

Sí, por supuesto. Esa es mi aspiración porque me gusta la política municipal, aunque todavía falta que la asamblea local respalde la decisión. Por el momento me apoyo en declaraciones hechas por el secretario insular, José Miguel Pérez, en las que ha dicho que la candidata sería yo.

¿Por qué ningún representante socialista está presente en las reuniones del Plan General?

Considero que es mucho más operativo que esté el concejal de Urbanismo, que a su vez es el portavoz del gobierno y nos mantiene a todos informados. Aunque me gustaría tener más tiempo para poder estar en las reuniones, porque es el asunto más importante para el municipio y ya no hay motivos para que siga bloqueado. Existe el compromiso de todos para sacarlo en este mandato.

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