La AUGC cuestiona la "funcionalidad" del patrullero que mañana inaugura Rubalcaba en Canarias

Actualizado 31/08/2007 18:07:55 CET

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) cuestiona la "funcionalidad" del buque 'Río Miño' que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, inaugurará mañana sábado en Las Palmas de Gran Canaria y que colaborar en las tareas de vigilancia sobre inmigración irregular. La AUGC denuncia en un comunicado "la mala gestión" que ha habido entorno a la decisión de incorporar este buque, el de mayor envergadura de los que dispondrá el instituto armado para operar en aguas internacionales en su lucha contra la inmigración ilegal y el narcotráfico.

El 'Río Miño' es "un viejo pesquero japonés de 1984 reconvertido en patrullera policial" asegura el colectivo, lo que se hizo para ahorrar costes. Sin embargo, este ahorro no ha sido tal porque al final "se han superado ampliamente los siete millones de euros iniciales que debía suponer su puesta a punto".

En opinión de la AUGC, "el hecho de no fabricar una embarcación específica, va a traer problemas operativos, pues los escasos diez nudos de velocidad de crucero del "Río Miño" dejan poco margen de reacción, en las tareas asignadas a la Guardia Civil contra el narcotráfico y la inmigración irregular".

La Asociación dice que la decisión de incorporar este barco ha sido "apresurada", puesto que la Guardia Civil "no dispone de plantillas en su Servicio Marítimo con la titulación obligada para realizar navegación oceánica", lo que ha obligado a contratar personal laboral. "De esta forma, nos encontramos con una patrullera de la Guardia Civil con una representación a bordo simbólica, casi de 'pasaje', de miembros del Cuerpo, debido a que mando y tripulación están contratados por una empresa ajena adjudicataria, a los que hasta se les ha buscado uniformes que se asemejan a los del Instituto Armado", añaden.

Una de las quejas de los Guardias Civiles es que los agentes que viajen a bordo cobrarán menos que los tripulantes civiles, con el añadido de que serán los agentes "los que llevan a bordo las verdaderas responsabilidades legales".

"Lo peor es que esta decisión deja en cierto vacío legal a las patrulleras de la Guardia Civil que operan en aguas internacionales y contiguas a Senegal y Mauritania o al propio archipiélago canario", critica la AUGC, que añade que han transcurrido ya quince años desde que se fundó la inicialmente denominada Guardia Civil del Mar, periodo en el que las tripulaciones se han destacado por su profesionalidad e implicación personal en las tareas encomendadas.