La declaración de la Zona Arqueológica de La Rasca como Bien Cultural en Tenerife, se resuelve en los tribunales

Actualizado 19/05/2008 21:02:37 CET

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 19 May. (EUROPA PRESS) -

La declaración del malpaís de La Rasca en el municipio tinerfeño de Arona como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Zona Arqueológica se resuelve en los tribunales, según se desprende en el Boletín Oficial de Canarias, ya que tras abrirse una nueva delimitación para el área de protección, ésta ha sido recurrida por una parte de los propietarios y en el caso se han personado tanto desde el área de Patrimonio del Gobierno de Canarias como el propio Ayuntamiento de Arona, según ha podido saber Europa Press.

En este sentido, el Gobierno de Canarias ha incluido los nombres de los propietario que se han de personar en el expediente en el plazo de nueve días para presentar las observaciones que consideren oportunas anunció hoy el boletín.

Esta no es la primera vez que el expediente llega a los tribunales. Ya en el año 2000 fue declarado BIC y fue recurrido por los propietarios que ganaron el juicio. Ahora, se plantéa una nueva delimitación con el fin de salvaguardar, según uno de los técnicos del Ayuntamiento de Arona, "el segundo enclave arqueológico más importante de Tenerife, después de El Teide". Este apuntó también que en la causa y, como parte interesada se ha presentado la propia corporación sureña que junto con el propio Gobierno de Canarias aspiran a convertir en BIC el malpaís de La Rasca.

El Plan Especial de La Rasca, en el que trabaja el Ayuntamiento de Arona, ha señalado que la importancia arqueológica del Malpaís de la Rasca no sólo se restringe al importante patrimonio prehistórico que alberga, sino también a los valores patrimoniales representados por la continuidad de ocupación de ese territorio en épocas posteriores a la conquista, con el desarrollo de numerosas actividades tradicionales de subsistencia; y especialmente por la riqueza natural que alberga.

En este sentido el documento recuerda que gran parte de la zona arqueológica coincide con el espacio natural protegido denominado Reserva Natural Especial del Malpaís de la Rasca, incluido en la Red Canaria de espacios naturales protegidos, lo que convierte al malpaís en uno de los lugares más singulares de Tenerife y de Arona en particular.

Para conocer los antecedentes de protección de la zona de Rasca habría que remontarse al año 1987 cuando por la Ley 12/1987 se declara como espacio natural protegido el Malpaís de la Rasca. Con esta Ley, si bien el objeto de la declaración no se debía a su importancia arqueológica, se protegía indirectamente gran parte de lo que hoy es la zona arqueológica, pero quedaba fuera de esa protección una gran parte de los yacimientos arqueológicos.

Es en junio del año 1995, cuando el Cabildo de Tenerife inicia la incoación del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, que, sin embargo fue declarado caducado judicialmente en el año 2004, por denuncia de los propietarios de los terrenos afectados por esa delimitación.

Inmediatamente, a la vista de la situación creada con esa resolución judicial y sus imprevisibles consecuencias, el Cabildo de Tenerife, a través de la Unidad de Patrimonio Histórico y el Ayuntamiento de Arona, a través de la Concejalía de Patrimonio, llevaron a cabo la necesaria coordinación y cooperación tendentes a la incoación nuevamente del expediente, con la necesaria agilidad pero con las debidas garantías legales basadas en una perfecta y argumentada justificación y delimitación de la zona protegida.

El municipio de Arona cuenta con una de las más importantes y completas redes de Bienes de Interés Cultural de Canarias: Rasca, Malpaso, Las Toscas, Cambados, Roque de la Abejera, Risco Chijafe, Roque de Vento, Roque de Igara, Barranco del Rey, Jama, Montaña Las Tabaibas, El Roquete, Las Fuentes, Guaza, como zonas arqueológicas, Casas Altas y casco de Arona, como conjuntos Históricos, la Iglesia de San Antonio, como Monumento, Playa Honda y Punta Negra como zonas paleontológicas.