Una foto tomada por un agente, clave para detener a los autores del atropello a un niño en Tenerife

Carlos Ludeña y Víctor Secades
EUROPA PRESS
Publicado 03/04/2018 14:46:51CET

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

Una fotografía de un Alfa Romeo de color rojo con daños visibles en la parte delantera tomada por un agente de la Policía Nacional fuera de servicio, así como la colaboración ciudadana, han resultado claves para la localización y detención de los autores de la muerte de un niño de 10 años tras ser atropellado el pasado jueves en el sur de Tenerife.

En concreto, se trata de dos hombres de 39 y 34 años, ambos de nacionalidad letona, que esta mañana han pasado a disposición judicial, en principio, como presuntos autores de un delito de imprudencia temeraria con resultado de muerte, toda vez que se dieron a la fuga tras atropellar al pequeño, que iba acompañado en ese momento por su familia.

Así lo han indicado en una rueda de prensa el comisario jefe de la Policía Nacional en Tenerife Sur, Carlos Ludeña, y el subinspector, Víctor Secades, en la que se informó de la investigación y detención de los autores de este suceso.

Los hechos sucedieron el pasado jueves, sobre las 20.30 horas, cuando el niño, de nacionalidad irlandesa, fue hospitalizado en estado grave tras ser atropellado en la calle Dublín, a la altura del Centro Comercial Gran Sur, por debajo de la Gasolinera Cepsa El Rodeo, dándose el coche a la fuga. Debido a la gravedad de las heridas, el menor falleció el viernes por la tarde-noche.

Al tratarse de un accidente de circulación, la Policía Local de Adeje inició las primeras actuaciones, pero una vez que se tuvo conocimiento de la muerte del niño, además de la fuga del vehículo, se dio traslado de las actuaciones a la Comisaría Sur de Tenerife y a la Policía Nacional.

En ese momento se inició la investigación y se estableció un dispositivo especial de localización del vehículo y de los autores del hecho, resultando claves la colaboración ciudadana y que un policía nacional fuera de servicio obtuvo una fotografía de un coche sospechoso en el interior de un garaje situado lejos del lugar del atropello y relacionado con uno de los detenidos.

COMPLICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN.

A partir de ahí, la investigación se complicó porque este vehículo había sido vendido cuatro años antes por 250 euros, dado que se trataba de un coche prácticamente de desecho, y en todo ese tiempo cambió de propietario varias veces. Es más, la Policía Nacional sólo tenía conocimiento del nombre de un residente de origen ruso del que ni siquiera se conocían sus apellidos. Además, el propietario original, que lo vendió cuatro años antes, tampoco pudo aportar ni dónde estaba el vehículo ni quién era el dueño en ese momento.

Entre las fotografías y las declaraciones que se tomaron a los numerosos testigos, se inició una investigación que al final permitió en apenas 24 horas la localización del vehículo y la detención de los autores del atropello, que admitieron al poco tiempo de ser interrogados que eran los que conducían el coche. Con todas las pruebas, que son numerosas y abundantes, los dos detenidos han pasado esta mañana a disposición judicial.

El comisario ha aclarado que los detenidos no tienen ningún vínculo familiar, pues se llegó a decir que eran padre e hijo, y tampoco tienen ningún antecedente policial, es decir, no son delincuentes habituales, sino personas que se dedicaban a la construcción. Uno de ellos residía en la isla desde hace tiempo y el otro, desde hace apenas unos días.

En cuanto a si el vehículo iba a gran velocidad o si han revelado por qué se dieron a la fuga, el comisario ha aclarado que son datos que pertenecen al sumario, que está bajo secreto. De hecho, el subinspector añadió que los detenidos se acogieron al derecho a no declarar en dependencias policiales.