La madre de la joven asesinada en Lanzarote dice que su hija quería al acusado del crimen "como a un padre"

Actualizado 20/04/2009 21:12:38 CET

Una prima de la víctima dice que durante los días de búsqueda el procesado "dormía hasta las nueve o hasta las diez de la mañana tranquilamente y hasta roncaba"

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

La madre de la joven dominicana Yuliza Pérez, de 18 años, a quien presuntamente estranguló su padrastro Antonio Luis Ferreira Machado el 8 de noviembre de 2007 en su domicilio en Arrecife (Lanzarote), aseguró hoy que su hija quería al acusado del crimen "como a un padre".

"No quiero ni verle, su amor era de padre y la trataba como una hija y ahora me doy cuenta de que no", aseguró la madre de la víctima durante el juicio con Tribunal de Jurado en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas contra su ahora ex compañero sentimental, con quien tuvo una relación durante ocho años, acusado de un presunto delito de asesinato.

Y es que Antonio Luis Ferreira, de nacionalidad portuguesa, residía en el domicilio de Arrecife con su pareja y la hija de esta última, Yuliza. Desde la llegada de la joven a Lanzarote el 7 de mayo de 2007 el acusado iba con la adolescente "a todos los sitios porque ella tenía confianza y amor hacia él como a un padre", manifestó la madre de la chica, que no notó "nunca nada extraño" entre ambos.

La mujer agregó que desde que su hija arribó a la isla su pareja "dejó de trabajar y siempre estaba en casa", al tiempo que sus relaciones íntimas con él "disminuyeron".

Describió a su hija como una "niña tranquila, ella confiaba en él y le quería como a un padre". Señaló que Yuliza tenía novio en Santo Domingo y pretendía casarse con él.

SE QUEDABA EN CASA HACIENDO CAFÉ

Recordó que la desaparición de la joven fue denunciada el 8 de noviembre de 2007 y el acusado "no hacía nada para participar en la búsqueda y se quedaba en casa haciendo café". Pese a la declaración contraria del acusado, la testigo incidió en que éste conocía el vertedero de Argana Alta, donde apareció el cadáver de su hija el 13 de noviembre de 2007, porque "un amigo suyo vive cerca" y le enseñaba a conducir a ella por la zona.

La madre de la víctima destacó que tras aparecer el cuerpo de Yuliza "él seguía entrando a casa como si nada hubiese pasado".

El procesado fue detenido el día 10 de abril de 2008 meses después de que se hallara el cuerpo de la adolescente en el citado vertedero y tras pruebas de ADN de la Policía Científica y Judicial que le inculpaban en el crimen, un suceso que conmocionó a la sociedad canaria y especialmente a la comunidad dominicana en el archipiélago.

"LA MIRABA CON OBSESIÓN Y DESEO"

Por su parte, una prima de Yuliza dijo que veía "algo extraño en la relación entre él y Yuliza". "Siempre lo vi obsesionado con ella. Aparte de que yo lo veía, él lo hablaba y decía que ella se ponía pantaloncitos cortos", apuntó la testigo, que destacó que "él estaba siempre encima de ella agobiándola".

"La miraba con obsesión y deseo y no lo hacía cuando estaba la madre de la niña delante", apostilló. "Nunca me iba a imaginar que él iba a hacer lo que hizo", añadió la prima de la víctima, que hizo especial hincapié en que "pocas veces salió Antonio a buscar a Yuliza, no estaba nervioso, y los días de búsqueda él dormía hasta las nueve o hasta las diez de la mañana tranquilamente y hasta roncaba", protestó.

Otro familiar coincidió en que Ferreira estaba "obsesionado" con la joven, a quien dedicaba "miradas" que al testigo no le "gustaban". Además, recordó que en una de las primeras búsquedas quisieron buscar por la escombrera de Argana Alta, pero el procesado les dijo "literalmente: no, porque si alguien le ha hecho algo malo no la va a tirar tan cerca de las casas", a fin de impedirles que se rastreara por la citada zona.

"UNA PERSONA FRÍA"

Un compañero de trabajo del acusado le describió como una persona "fría". "No le puedo ni ver", subrayó el testigo, que dijo que Ferreira "estaba constantemente con ella como si fuera su protector". "Para mí era un tipo que no pensé que iba a llegar tan lejos, dentro de lo que cabía la relación de Yuliza con él era fenomenal", añadió.

Por otro lado, una amiga de Yuliza, que estudiaba con ella la biblia una vez por semana desde junio hasta noviembre, comentó que el día 7 de este último mes se encontró con el acusado y éste le dijo que no fuera más a su casa a rezar, ya que su hijastra "estaba cambiada y rara". La mujer se lo comentó a la adolescente y ésta se molestó y fue motivo de discusión con el acusado.

Por último, prestó declaración el casero, que señaló que Yuliza trabajó un tiempo limpiando su propio domicilio y era una chica "bastante atenta, amable y trabajadora". Igualmente, expresó su sorpresa porque aunque la joven iba a su casa en bicicleta, el acusado iba a recogerla en su vehículo.

Antonio Luis Ferreira Machado admitió hoy en la primera sesión del juicio que agarró a la joven "por el cogote" (el cuello) y apretó "un poco" hasta que ella perdió el conocimiento y cayó al suelo durante una discusión en su domicilio en Arrecife, en la que él le pedía que "dejara a los testigos de Jehová".

El juicio contra el acusado, que confesó hoy ser autor de los hechos, continuará mañana, a las 10.00 horas, con la declaración de los peritos y las conclusiones de las partes.

La fiscal Laura Jordaz y la abogada de la acusación particular, Rosa Callero, reclaman para él 20 años de prisión e inhabilitación absoluta por un presunto delito de asesinato. Además, el Ministerio Público reclama que indemnice a la madre de la víctima en la cantidad de 120.000 euros, mientras que la acusación pide 400.000 euros. El letrado de la defensa, Sergio Lorenzo, pide para su cliente cinco años de prisión por un delito de homicidio con atenuante de arrebato por obcecación.

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