El Museo de Historia y Antropología de Tenerife acoge hasta el sábado una exposición del cañón tigre

Cañón
CEDIDA
Publicado 04/12/2017 12:10:48CET

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Museo de Historia y Antropología del Cabildo de Tenerife (Casa Lercaro) acoge hasta este sábado la exposición 'Arma enmudecida, de hierro y salitre. El rescate de un cañón del siglo XVIII', que abrió sus puertas el pasado mes de noviembre para dar a conocer todos los detalles sobre esta pieza, al objeto de transmitir que ya forma parte de la comunidad.

Esta muestra se enmarca en la celebración de la sexta edición de las jornadas de Patrimonio Bierehite, que han sido una plataforma de difusión, debate y exposición de ideas, de investigación y de curiosidades de la historia, dedicada a todo tipo de público.

El 15 de junio de 2015, durante los trabajos de remodelación del refugio pesquero de El Roquete (Punta del Hidalgo, La Laguna), se detectó, de forma accidental, en la zona intermareal, un cañón del calibre de 'a 4'.

Así, Lope Antonio de la Guerra y Peña, en sus memorias, se hacía eco de un naufragio acaecido un 13 de abril de 1774, en la Punta del Hidalgo, acontecimiento que aprovecha para recordar que, en una fecha anterior a la citada, un suceso similar se había producido en el mismo lugar.

Todo hace indicar que el hallazgo casual en el refugio pesquero de El Roquete pudo tener su origen en un naufragio, informa el Cabildo en una nota.

La pieza de artillería pudo ser arrojada por la borda, en el momento del naufragio, con el fin de aligerar el lastre de la embarcación.

Las dimensiones del cañón encajan con las propuestas por Benjamin Robins en su revolucionaria 'Nuevos principios de la artillería', en la que abogaba por la fabricación de pequeños cañones, cuyo alcance rivalizaba con las grandes piezas de artillería.

Sus aportaciones teóricas conmocionaron en la época y cambiaron para siempre las prestaciones de la artillería naval.

Las jornadas de Patrimonio Bierehite tienen una temática que gira en torno al siglo XVIII, al comercio que se desarrolla en las islas, al arte y a sus personajes, imbuidos en un periodo en el que se conjugan la devoción con las armas, las transacciones oficiales con las acciones corsarias o la navegación con las difíciles relaciones internacionales, confluyendo, prototípicamente, en uno de los personajes que vivieron y marcaron esa época: Amaro Pargo.