Ultraperiferia y fragmentación territorial generan un sobrecoste de casi 6.000 millones al año a las empresas canarias

Actualizado 22/10/2010 14:40:40 CET

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

El sobrecoste que soportan las empresas canarias no ligadas al sector agrario debido a la situación de ultraperiferia y la fragmentación territorial respecto a sus homólogas continentes asciende cada año a 5.988 millones de euros aproximadamente.

Ello representa el 13,8 por ciento del Producto Interior Bruto del archipiélago, el 16,6 por ciento de su Valor Añadido Bruto y el 7,6 por ciento de la facturación del sector empresarial privado.

La viceconsejera de Economía y Asuntos Económicos con la Unión Europea del Gobierno de Canarias, Matilde Asián, presentó este viernes en Las Palmas de Gran Canaria el estudio 'Cuantificación de la diferencia en los costes derivados de la ultraperiferia que soportan las empresas canarias respecto a sus homólogas continentales'.

El informe fue encargado por la Viceconsejería en 2008 y ha sido elaborado por el Centro de Estudios Económicos Tomillo. La cuantificación de estos sobrecostes "no se hacía desde 2001".

El objetivo del estudio, basado en una encuesta a empresas canarias, es identificar los costes de la ultraperiferia, cuantificarlos y establecer un sistema de seguimiento de los mismos. En él, también se han cuantificado los sobrecostes de ultraperiferia de las empresas beneficiarias del Régimen Específico de Abastecimiento (REA), una cifra que alcanza los 127.840.827 euros.

Con ello se pretende "poder reformular el REF y exigir las compensaciones que las empresas canarias deben de tener para crecer igual que se crece en el territorio continental", aseguró Asián, para quien esto "no es ningún regalo ni ninguna dádiva".

El documento recoge la cuantificación de los sobrecostes en los que las empresas canarias incurren obligatoriamente para poder desarrollar su actividad desde un territorio ultraperiférico.

Por tanto, los sobrecostes estudiados son los derivados del transporte de mercancías, de los viajes que son consecuencia de la actividad, de los stocks diferenciales, de las instalaciones múltiples, de la capacidad productiva ociosa, del agua, de la energía y de la financiación de los costes evaluables.

CUANTÍAS AL DETALLE

El sobrecoste del transporte de mercancías es el dato más significativo, ya que representa el 48,8 por ciento del sobrecoste total de la ultraperiferia, unos 2.923,8 millones de euros. Se produce por la necesidad de traer más mercancías de fuera de Canarias y del mayor coste de las operaciones de tráfico.

El sobrecoste de capacidad productiva ociosa asciende a 906,3 millones de euros, importe con el que se valora la dificultad que tienen las empresas canarias para alcanzar un volumen de actividad crítico que les permita operar con costes medios mínimos.

Los viajes como consecuencia de la actividad es el mayor coste en el que incurren las empresas del archipiélago. A ello se suma el mayor coste energético que soportan las empresas canarias como consecuencia de acceder a tarifas eléctricas más elevadas y del coste de producción de electricidad más alto, que supone 804 millones.

El siguiente componente más elevado es el sobrecoste de stocks diferenciales, que se sitúa en 568,7 millones de euros. Le siguen los sobrecostes de las instalaciones múltiples como almacenes debido a la fragmentación insular; los viajes como consecuencia de la actividad y la financiación de los sobrecostes evaluables, que alcanzan los 237,3, 249,2 y 221,6 millones de euros, respectivamente.

Por último, el sobrecoste del agua debido a que las tarifas son más elevadas que el continente y al mayor coste de potabilización se sitúa en 77,3 millones.

EFECTOS DE LA DOBLE INSULARIDAD

El 82 por ciento de las empresas canarias se sitúa en las islas capitalinas, por lo que la mayor parte del sobrecoste de la ultraperiferia, 5.080,4 millones, recaen en las entidades de Tenerife y Gran Canaria, frente a los 907,8 millones de las empresas ubicadas en las islas no capitalinas.

Asián incidió en que la doble insularidad hace que algunos componentes del sobrecoste global tengan mayor importancia en las empresas de las islas no capitalinas. Es el caso de los sobrecostes del transporte de mercancías y de los viajes como consecuencia de la actividad empresarial, que aumentan por la fragmentación insular y por las dificultades de accesibilidad interinsular.

El 49 por ciento del sobrecoste de la ultraperiferia (2.930,3 millones) recae en las empresas dedicadas al comercio, seguidas por las del sector industrial con un 25 por ciento y las de la construcción que soportan el 11 por ciento.

El sector de otros servicios sólo soporta el 8 por ciento del sobrecoste de la ultraperiferia (503,3 millones de euros), a pesar de concentrar más del 30 por ciento de las empresas canarias.

El sobrecoste de la ultraperificidad para las empresas isleñas dedicadas al turismo y al transporte es del 5 y 2 por ciento respectivamente. En el primer caso, sobre ellas recae casi la mitad del sobrecoste de agua que soportan todas las empresas canarias en su conjunto, ya que son las que consumen más agua.

El estudio también establece una clasificación de los sobrecostes según el número de empleados de las empresas. Las pymes con plantillas entre 1 y 9 trabajadores tienen un sobrecoste de 1.553,9 millones de euros (26%), una cantidad que supone el 5,43 por ciento de su facturación.

SEGÚN EL NÚMERO DE TRABAJADORES

Las empresas canarias de 10 a 249 trabajadores aguantan el 64 por ciento del sobrecoste global, que es el 9,92 por ciento de su facturación. Resaltan en este sector los sobrecostes de capacidad productiva ociosa y de las instalaciones múltiples.

Por último, las empresas de 250 o más trabajadores tienen el 10 por ciento del sobrecoste total de la ultraperiferia, el cual tiene una presencia del 5,05 por ciento en su facturación. El componente del sobrecoste total que más afecta a este tipo de empresas es el energético.

Además, la comparación entre los datos disponibles del año 1999 y el presente estudio muestran que en 2008 se produjo un aumento del sobrecoste evaluable de la ultraperiferia, que pasa del 12,1 por ciento del PIB canario en 1999 al 13,8 por ciento en 2008.

Los sobrecostes de difícil cuantificación, como la dificultad para contratar personal cualificado, pasaron del 4,2 por ciento del PIB canario hasta el 0,2 por ciento probablemente debido a la crisis económica de 2008.

EMPRESAS BENEFICIARIAS DEL REA

El sobrecoste asociado a los productores REA importados por las empresas canarias desde la Unión Europea hasta Canarias 2008 asciende a 127.840.927 euros. Son objeto de este estudio los productos destinados al consumo directo, a la transformación industrial y a insumos agrarios.

El 49 por ciento de esta cifra corresponde al transporte de las mercancías, seguida por la capacidad productiva ociosa (18 por ciento), el sobrecoste de las instalaciones múltiples (11 por ciento), el sobrecoste de la energía (10 por ciento), el sobrecoste de stock diferenciales (7 por ciento), el de financiación de los costes evaluables (4 por ciento), el de viajes (1,2 por ciento) y el del agua (0,2 por ciento).

Una de las conclusiones más importantes del estudio es que sólo 69,1 de los 127,8 millones de euros de sobrecoste de la ultraperiferia asociado a los productos REA están cubiertos por las ayudas ejecutadas en 2008, es decir, el 54 por ciento.

La familia de productos REA que más sufren los sobrecostes de la ultraperificidad son los lácteos, con un 38,5 por ciento de los costes (49,19 millones), seguidos de los cereales y semillas (37,7 por ciento) y los cárnicos (9,2 por ciento). Esta última familia es la que más cubierta se encuentra con las ayudas REA concedidas, ya que cubren el 80 por ciento de los costes derivados de la ultraperificidad, seguida por los lácteos (69 por ciento) y los cereales destinados a la transformación industrial (67 por ciento).