MADRID, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Nacional juzgará mañana, lunes, a los etarras Asier Mardones y Josune Oña y al presunto colaborador de la banda Samuel Damborenea por el atentado cometido el 14 de septiembre de 2003 en el alto de Herrera (Álava), en el que murió el también terrorista Arkaitz Otazua y resultaron heridos dos miembros de la Ertaintza que acudieron a asistir a un vehículo que había sufrido una supuesta avería.
La fiscal Blanca Rodríguez solicita 39 y 42 años y medio de prisión, respectivamente, para Mardones y Oña por dos delitos de atentado contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el robo del vehículo en el que simularon su percance y la detención ilegal durante unas horas de sus dos ocupantes, que fueron atados a un árbol en un paraje cercano. A Mardones, además, le imputa la tenencia ilícita de armas.
La representante del Ministerio Público también pide ocho años de cárcel y una multa de 12.000 euros para Damborenea por un delito de colaboración con organización terrorista, al considerar acreditado que acompañó a los etarras a una vivienda de Entrena (La Rioja) en la que se preparó el atentado y les ayudó a transportar alimentos.
Según el escrito provisional de conclusiones de la fiscal, Oña, Mardones y Otazua formaban el denominado 'comando Ezkaurre' de ETA junto a Urtzi Gainza Salinas, que actualmente se encuentra en paradero desconocido. Todos ellos estaban a las órdenes de Garikoitz Aspiazu Rubina, 'Txeroki', y Ainhoa Múgica Goñi, 'Olga'.
Sobre las 21.30 horas del 14 de septiembre de 2003, según el relato del fiscal, los cuatro etarras abordaron a los ocupantes de un Fiat Uno en el término municipal de Lagrán (Álava) y, tras esposar a sus ocupantes a un árbol de un bosque cercano, simularon un accidente en el punto kilométrico 32,600 de la carretera A-2124. Para ello, avisaron a la central de emergencias SOS de Logroño (La Rioja) y al Deiak Araba diciendo que su vehículo estaba averiado y obstruía la calzada.
EMBOSCADA Y TIROTEO
Al lugar de los hechos acudió una patrulla de la policía autónoma vasca destinada en la comisaría de Laguardia. Sus dos integrantes fueron tiroteados sin previo aviso por Mardones y Otazua, aunque consiguieron repeler la agresión y comenzaron un tiroteo que acabó con la vida de este último. A pesar de que el vehículo policial presentaba 11 orificios de bala y el chaleco de uno de los agentes siete, los dos 'ertzainas' lograron sobrevivir.
No obstante, sufrieron heridas por arma de fuego que les dejaron secuelas físicas y psicológicas que les provocaron incapacidad absoluta para volver a trabajar. Por ello, la fiscal solicita que Mardones y Oña les indemnicen con 250.000 y 200.000 euros, respectivamente. También pide que en concepto de daños morales los dos acusados abonen 15.000 euros por cabeza a los dos ocupantes del vehículo sustraído.
Oña y Mardones fueron detenidos el 24 de julio de 2004 en Francia cuando intentaban reconstruir la actividad terrorista de ETA en Vizcaya. En julio de 2006, la Audiencia Nacional les condenó por esta actividad a 14 años y 13 años de prisión, respectivamente.