Condenados a entre 7 y 10 años de prisión los Guardias Civiles que robaron un alijo de droga

Juzgados Logroño, palacio de Justicia de La Rioja
Europa Press - Archivo
Publicado 19/06/2018 13:44:46CET

   LOGROÑO, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La Audiencia Provincial ha impuesto la pena de 7 años y 1 mes de prisión y multas que suman 593.803,70 euros a tres Guardias Civiles, dos empresarios y un guarda de seguridad acusados de los delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, robo con violencia con uso de armas y de un delito leve de lesiones.

   Todos ellos, al inicio del juicio, se confesaron autores de los hechos y la Fiscalía acordó de conformidad rebajarles la pena de 10 años y 6 meses de cárcel a 7 años y 1 mes.

   Sólo uno de los acusados, otro Guardia Civil, no admitió los hechos, por lo que el Tribunal que considera probado la actuación criminal de todos los acusados, le impone la pena de 10 años y 6 meses de cárcel y multas que ascienden a 594.903,70 euros por los delitos antes mencionados. En la sentencia se indica a este acusado que puede recurrir el fallo ante el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja. El resto de acusados renunció al recurso al tratarse de una sentencia de conformidad.

   El Tribunal considera probado que los acusados, con el fin de obtener una gran cantidad de hachís procedente de Marruecos, entraron en contacto con un suministrador, al que siempre aseguraron que le comprarían la droga. "Sin embargo -especifica la sentencia- el grupo desde el inicio de los contactos tenían la intención de apoderarse del alijo de droga, siendo este hecho conocido por todos los integrantes del grupo".

   Por ello, los acusados idearon un plan para conseguir sus objetivos. A principios de septiembre de 2016, todos los integrantes viajaron en diferentes vehículos hasta la provincia de Málaga para reunirse con el suministrador de la droga. Una vez llegaron al punto de entrega acordado y cuando se estaba haciendo la transacción entre uno de los acusados y tres suministradores, el resto de acusado se bajaron sorpresivamente de una furgoneta con armas simulando una operación de la Guardia Civil. Los suministradores se mostraron colaboradores al entender que se trataba de una operación real de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Los acusados "con el ánimo de amedrentarlos y evitar resistencia", golpearon a dos de los suministradores y les maniataron con bridas. Un tercero logró escapar.

   Poco después, los acusados abandonaron el lugar. Cuando circulaban por la A-45 dirección Madrid decidieron parar en un área de descanso donde fueron interceptados por agentes de la UDYCO, que consiguió detener a cinco, uno pudo huir pero fue detenido más tarde en León y el séptimo días después en Jaén. El alijo incautado fue de 97.653 gramos de hachís con un valor en el mercado ilícito de 592.753,71 euros.