"Estamos con la versión de la policía, y la hemos ido cambiando según dice la policía"

Publicado 11/04/2018 15:48:10CET

   "Quien inició el desorden fue la Policía y no me parece bien que las acusaciones quieran meter a estas personas en la cárcel por falsedades"

   LOGROÑO, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Las defensas de Pablo Alberdi y Jorge Merino han llamado, hoy, en la conclusión final del juicio por el 14N, a no confundir tensión social con provocar delitos y han visto un proceso de presunción de culpa en el que se ha "acoplado" la verdad con la versión, cambiante, de la policía.

   El abogado de Pablo, Endika Zulueta, ha señalado que se han sobredimensionado los hechos y, además, que todo el proceso se ha basado en "lo que dice la policía", ante lo que ha recordado que ésta no enjuicia. "Estamos con la versión de la Policía, y la hemos ido cambiando sin ningún rubor según dice la Policía", ha dicho.

   La de Jorge, Henar Moreno, ha creído que "se puede entender que las frases" dichas en a manifestación por parte del acusado "sean o no afortunadas, pero no puede desprenderse que puedan inducir el delito" por llamar a un boicot que, ha explicado, en una huelga es "comercial".

   "Tensión social no es cometer actor delictivos, sino el hecho mismo de la huelga, un derecho reconocido", ha clamado Moreno explicando que el boicot es al sistema capitalista, parando la producción.

   Para Moreno, "lo único que se ha acreditado es una persecución hacia los detenidos".

   "Tenía confianza en que se iba a retirar la acusación", ha defendido Zulueta. Así, ha señalado que "es la acusación la que tiene que acreditar que se han cometido los delitos", pero se han basado en un "porque lo dice la policía; punto y pelota", cuando los policías no enjuician en un estado democrático.

   En este sentido, ha remarcado que "estamos con la versión de la policía, y la hemos ido cambiando según dice la policía". Así, primero se acusa a Pablo, ha relatado, de lanzar un globo de pintura rosa al jefe policial y luego la versión se cambia a que fue una pancarta.

   "Se tiene que juzgar a los autores de los hechos no a los que la policía decida que son los autores de los hechos sin una prueba de cargo", ha clamado.

   Frente a esto, ha criticado a las acusaciones que hayan hecho oídos sordos a las quince personas que declararon como testigos; y les ha preguntado por qué no actuaron de oficio ante una delito de Torturas a su defendido que cuenta con un parte de lesiones tras estar en el calabozo.

   Con respecto a que los manifestantes eran un grupo organizado ha afirmado que "nunca se dijo de la kale borroka que estuviera tan organizada", y en Logroño "aparecen como setas grupos organizados", cuando "no es creíble".

   "Pero partamos de que sí, como hipótesis de abajo", ha añadido, "porque aquí lo que nos importa es si Pablo está integrado" y eso, ha dicho, no se ha acreditado con pruebas.

   "Quien inició el desorden fue la Policía y no me parece bien que las acusaciones quieran meter a estas personas en la cárcel por falsedades", ha añadido.

   Ha recordado que el jefe del operativo policial habló de que "hay normales y luego están los de la CNT"; lo que demuestra para Zulueta una "presunción de culpa preocupante".

    "¿Esto que es 1984?" Se ha preguntado ante el hecho de que también dijera que, como policía, es su deber "conocer a quienes acuden a una manifestación", lo que implica que "la policía que nos tendría que estar protegiendo nos está controlando".

   Ante esto, ha contado que la propia Cristina Almeida, quien ha presenciado todo el juicio por ser amiga de la familia de uno de los acusados, le había confesado que le "parecía oír al jefe de la brigada político social de los setenta: estoy controlando a los rojos".

   Ha relatado, también, que cuando el jefe policial cambió el globo por una pancarta "estaba esperando que el fiscal saltara y dijera cómo que no es verdad; que yo le he creído". Ha creído que, entonces, o mintió ante el juzgado de instrucción, o miente ahora.

   "El motivo de la detención fue acometimiento contra él, con el globo rosa, y después dijeron lo de la piedra. Luego viene el otro policía y dice que fue él quien lo detuvo por doble motivo", ha relatado incidiendo en que jefe y subordinado se contradice.

   "Y se lo llevan arrastrando, y encima es un delito, le están tratando como un saco de patatas, y encima solo falta que le denuncien por no dejarse detener bien", ha añadido.

   Ha visto que hay muchas cosas que podrían ser "de chiste", si no fuese por las penas de cárcel que se solicitan. Como que se le identifique a Pablo por unos pantalones de camuflaje que no llevaba; una chaqueta oscura y las manera de andar. "Si yo identifico así a un policía archivan la denuncia", ha dicho.

   Ha acabado con una "licencia personal": "No podía imaginar, casi cuarenta años después, que pudiera ir a juicio para defender la presunción de inocencia". Al acabar, ha dado las gracias por poder "participar" de este proceso y se ha derrumbado, tapándose la cara con las manos.