Gamarra: "La conciliación es un elemento fundamental para el desarrollo personal y un reto para las políticas públicas"

Concilia mayo18
AYUNTAMIENTO DE LOGROÑO
Publicado 14/05/2018 19:01:32CET

   LOGROÑO, 14 May. (EUROPA PRESS) -

   La alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, ha visitado el programa Concilia, destinado a facilitar la conciliación laboral y familiar para familias con especiales dificultades, que se lleva a cabo en las instalaciones del Centro Municipal Deportivo La Ribera, y cuenta con un presupuesto anual de 154.000 euros.

   Esta visita se enmarca dentro de la celebración de la Semana de la Familia -mañana, martes día 15, se celebra su Día Internacional-. Por este motivo, el Ayuntamiento de Logroño ha querido poner de relieve las dificultades para conciliar la vida laboral y de ocio a las que todavía hacen frente las familias logroñesas, y recordarles las herramientas de las que disponen y que éste pone a su alcance.

   Este proyecto de apoyo a la conciliación para familias en dificultad social, iniciado en 2006, consiste en la atención de menores de entre tres y doce años durante el horario laboral de sus padres, que complemente otras intervenciones de los servicios sociales municipales, con actividades de juego y apoyo escolar.

   "Si hay algo en las políticas familiares por lo que apostamos de forma firme desde nuestra sociedad y de forma particular desde este Equipo de Gobierno es en una necesidad manifiesta de los logroñeses, la conciliación. Un elemento fundamental para el desarrollo personal y, sin duda, un reto para las políticas públicas", ha destacado Gamarra.

APOYO EN EL CUIDADO DE LOS NIÑOS Y EN LA TAREA EDUCATIVA

   Consta de 30 plazas y se presta en el Complejo Deportivo La Ribera durante todo el año, salvo en el mes de agosto, que se desarrolla en la ludoteca de Cascajos. El acceso al servicio se realiza a través de la trabajadora social municipal, quien efectúa la valoración de la necesidad y cumplimiento de requisitos y la propuesta de concesión.

   "El objetivo es ayudar a las familias en el desempeño de sus funciones de protección y socialización, sensibilizándoles en la ayuda que precisan en la tarea educativa y ofreciendo un recurso de apoyo a la atención de sus hijos menores cuando por incompatibilidad horaria y laboral no pueden prestarles el cuidado necesario en periodos y horarios no lectivos" según ha explicado Gamarra.

   Asimismo se busca crear un espacio que cubra tanto necesidades básicas y custodia, como otras de apoyo escolar y juego dentro de un marco socializador que compense carencias de la unidad de convivencia de los menores.

También prevenir la situación de riesgo en la que puedan vivir los menores, ofreciéndoles un lugar alternativo a la calle por una parte o la soledad de sus casas en ausencia de sus padres por otra, favoreciendo la permanencia del menor en su medio familiar y social. Y por último, ofrecer un apoyo educativo en la atención de los menores actuando a partir de aquellas necesidades de las familias en las que encuentran más dificultad.

   El proyecto cuenta con rutas diarias de transporte de ida y vuelta que se adaptan según la necesidad para garantizar el traslado al proyecto de todos los menores sin necesidad de implicar a la familia, realizándose con el conductor, una monitora e incluso con otro personal de apoyo cuando es preciso.

   Las familias pagan una cuota en función de los meses que participan los menores. El proyecto compagina las actividades diarias de acogida, merienda, apoyo escolar, juego libre y recogida de material con otras programadas según los días de la semana de Nuevas Tecnologías, mes temático, música, psicomotricidad, baile y expresión artística. Todo ello contribuye a que el proyecto aporte apoyo y habilidades a los menores para lograr un mejor desarrollo emocional, escolar y relacional.

   Las actividades se desarrollan en jornadas de tarde o de mañana y tarde complementando siempre el calendario y horario escolar.

PARTICIPACIÓN EN 2017

   Durante el pasado año 73 menores participaron en el programa Concilia, pertenecientes a 49 familias, de los que 36 eran niños y 37 niñas. De ellos, 16 eran españoles, 29 procedentes de otros países y 28 de procedencia mixta. Entre las procedencias destacan Bolivia, Marruecos y Nigeria.

   La mayoría de ellos se encuentran entre la franja de edad de 6 a 9 años (45), seguidos por los de 3 a 5 años (17) y por último entre 10 y 12 (11), de los que había 9 con necesidades educativas especiales.

   Todas las familias participantes en el programa tienen dificultades para conciliar la vida laboral y familiar, y un alto porcentaje de ellas son monoparentales.