El impacto de la guerra en los niños "permanece como una cicatriz de sus recuerdos"

Publicado 26/03/2018 14:27:04CET

Una exposición en el Centro Fundación Caja Rioja-Bankia Nájera reflexiona sobre las consecuencias de las guerras en los niños

   LOGROÑO, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

   "El impacto del conflicto armado y el desplazamiento se profundiza en la vida de la infancia desplazada y permanece como marcas y cicatrices de sus recuerdos", ha explicado Fernando Almansa, colaborador de Airavati en España.

   Mañana, martes, se inaugura en el Centro Fundación Caja Rioja-Bankia Nájera la exposición 'Kachin: Infancia, arte y guerra', que reflexiona a través del arte sobre las consecuencias de los conflictos armados en los niños a través de los que habitan en el estado de Kachin, situado en Myanmar (Birmania).

   Pretende mostrar las manifestaciones artísticas de los niños y niñas que viven en Kachin, Myanmar, que han sido desplazados de sus hogares y aldeas debido a la reanudación de la guerra desde junio de 2011 y que actualmente viven en campamentos, y han sufrido el trauma de perder su familia, su hogar y su tierra.

   "El conflicto se detendrá algún día, y los niños y niñas crecerán. No verán las imágenes del conflicto armado a menudo. Sin embargo, un leve sonido, algún olor, o algunas imágenes, como las huellas desordenadas en el suelo, fácilmente los llevarán de vuelta a sus duros recuerdos", ha relatado Almansa.

   Por lo tanto, "en lugar de pintar el conflicto en sí, esta iniciativa artística les anima a pintar el sonido, el olor y las huellas desordenadas, tratando de desvelar las influencias del conflicto y el desplazamiento en su vida; dándoles la capacidad de expresar creatividad y participar activamente en conformar el futuro que desean", ha detallado.

   La exposición puede visitarse del 27 de marzo al 26 de abril en el Centro Fundación Caja Rioja-Bankia Nájera, de lunes a sábado, de 18:30 a 21:30 horas, y es posible gracias a la colaboración entre Bankia, Fundación Caja Rioja y la oenegé Airavati.

   Para responder a las necesidades psicosociales de los niños y niñas que viven en los campamentos, la oenegé Airavati impulsó una iniciativa artística con el objetivo de animar a las generaciones más jóvenes a expresar sus preocupaciones y sentimientos sobre sus experiencias de desplazamiento a través del arte.

   Aproximadamente 650 niños, niñas y jóvenes Kachin, de las escuelas de campamentos de desplazados internos y escuelas de aldeas en la frontera entre Myanmar y China participan en la iniciativa de arte desde octubre de 2014.

   La exposición está dividida en seis zonas; cada una de ellas presenta un tema que está relacionado con las experiencias y la vida de los niños y niñas que abarcan, por ejemplo, la cultura y la historia Kachin, el conflicto armado actual, la pérdida de los miembros de la familia, los hogares y la tierra, la vida en los campamentos y la reflexión sobre el futuro.

   La exposición, además, quiere manifestar la dignidad de los niños Kachin y su arte porque, en palabras de Fernando Almansa, sus obras "son una manifestación de dignidad, superación, esperanza y creatividad".

   La exposición es parte de la actividad de la Fundación Airavati y la Iniciativa Songzha Art. Airavati es la palabra sánscrita para el Río Elefante, el gran Irrawaddy que fluye a lo largo de 2.000 kilómetros de norte a sur de Myanmar. Airavati promueve las ricas culturas de las diferentes etnias que componen el mosaico de la Unión de Myanmar.

   Songzha Art lleva el nombre de un niño de 7 años que encontró en la pintura un medio para luchar contra los dolores infligidos por enfermedades relacionadas con el SIDA hasta el final de su vida. Songzha Art trabaja con la infancia afectada por la exclusión social y la enfermedad en las aldeas de Dehong, en la provincia china de Yunnan, en la frontera entre China y Myanmar.