Investigado un joven de 29 años en La Rioja por un delito de incitación al odio contra la Guardia Civil en Facebook

Contador
El investigado prestando declaración ante la Guardia Civil
GUARDIA CIVIL DE LA RIOJA
Publicado 22/11/2017 12:10:25CET

   LOGROÑO, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico de la Guardia Civil en La Rioja (GIAT), han investigado a un varón, de 29 años, natural y vecino de Logroño, como presunto autor de un delito de odio al haber expresado en Facebook su lástima porque un vehículo sin control "no se llevara por delante a un agente del Instituto Armado". Este tipo de delito está tipificado en el artículo 510 del Código Penal y puede conllevar pena de prisión de 1 a 4 años y multa de 6 a 12 meses.

   El pasado 11 de febrero un agente de la Guardia Civil que se encontraba regulando el tráfico altura del kilómetro 20, de la M-607 (Madrid-Colmenar Viejo), logró salvar su vida por muy poco al conseguir esquivar un vehículo que perdió el control y se dirigía él a toda velocidad. El agente tras librarse del atropello no dudó en acudir a auxiliar al conductor del turismo accidentado que quedó en medio de los dos carriles centrales de la M-607.

   Las imágenes del accidente en las que se puede visionar cómo el agente salva su vida "in extremis", fueron grabadas por una cámara de la Dirección General de Tráfico y se hicieron virales en las redes sociales Twitter, Facebook, Youtube, etc, llegando a emitirse en la mayoría de los informativos de las televisiones públicas y privadas.

   Entre los diferentes comentarios suscitados en las redes por la actuación del agente, destacó uno por su naturaleza "deleznable" en la que un usuario de Facebook expresaba su lástima porque el vehículo sin control no se hubiera llevado por delante al agente, hecho que provocó un aluvión de comentarios en los que otros usuarios le recriminaban sus manifestaciones.

   La pasada semana agentes del GIAT de La Rioja localizaron en Logroño al presunto autor de los hechos. Citado y tras acogerse a su derecho constitucional de no prestar declaración ante los agentes, quedó en libertad con obligación de comparecer ante la autoridad judicial, ante la posible comisión de un delito de odio.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies