Irigoyen vuelve a las Jornadas de Poesía para presentar "sus mejores chilenas", selección de sus versos "más sublimes"

                         Ramón Irigoyen En Logroño
EUROPA PRESS
Publicado 12/04/2018 18:44:14CET

   LOGROÑO, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Ramón Irigoyen llega este jueves a las XX Jornadas de Poesía en Español de Logroño con una selección de sus versos más "sublimes", extrapolables a las "chilenas del fútbol", a los mejores pases del mundo deportivo, gracias a sus textos escritos en los años 60 y 70 con los que, como ha explicado, "quería vengarse de su pasado".

   Irigoyen (Pamplona, 1942) es conocido como "uno de los nombres que más juego dieron" en el ambiente cultural del Logroño de la época donde ejerció como profesor de Latín en el Colegio Universitario de La Rioja. El poeta llega a la capital riojana para recordar, aparte de su vida en Logroño, su poesía que bebe de fuentes clásicas, y al tiempo, resulta de una modernidad que "clama al cielo".

   Así, la Casa de los Periodistas de Logroño acogerá a partir de las 20,00 horas la lectura de algunos de sus textos, en concreto, los recopilados en su 'Poesía reunida' (1969-2011), publicada por Visor y traducida a varias lenguas, que agrupa los mejores textos de sus diferentes libros.

   Todo en un artista que "no se parece a los poetas de los 70" y que "hoy por hoy nos sigue sorprendiendo", tal y como ha asegurado el organizador de las jornadas, Raúl Eguizabal.

   Irigoyen presenta así una poesía "que rompía con el 'venecianismo' o 'novísimo' y, sobre todo, "que no era llorona". Al contrario, "presentaba una poesía bronca que incluso escandalizó y que fue agua fresca para la poesía de los años 70".

   Muestra de ello fue su libro 'Los abanicos del Caudillo' (1982), su segundo libro de poemas tras 'Cielos e Inviernos' (1979). Un escrito que fue un antes y un después de su carrera ya que cuando el jurado leyó la obra definitiva, ha recordado, "me quitaron la ayuda concedida porque había presentado menos versos que en la primera copia". Los poetas, como ha asegurado Eguizabal, "corrigen quitando versos, no añadiendo, algo que pareció que no entendió el prestigioso jurado de la época".

   Con ello, y tras la presentación final del libro, Irigoyen decidió "no dedicar ni un minuto más a la poesía desde entonces". Así, "como el drogadicto que decide dejar su adicción, dejé de leer poesía porque lo que verdaderamente quería era aprender a escribir en prensa y en prosa".

   Posteriormente, y aunque ha escrito numerosos romances para radio y prensa, sobre temática de todo tipo, deporte e incluso corazón, dejó en un segundo plano su pasión como poeta que le ocupó alrededor de 15 años de su vida.

UNA POESÍA "DIFERENTE"

   Irigoyen presentaba así una poesía "diferente" porque "en realidad, todos lo somos. Mi poesía surgía de un modelo, del mejor poeta lírico de la historia Cátulo, con temas como el amor, el sexo y la venganza". Precisamente, ese último, es el que más le ha acompañando en sus textos.

   "Yo empecé a escribir porque me quería vengar de mi pasado, de un país con más de 300.000 muertos a sus espaldas a causa de la guerra, un país machacado en una etapa de terror y sin amor. Quería hacerlo con la mayor técnica posible y siempre con ciertos adjetivos que le acompañan en sus escritos. Una poesía distinta, mordaz, humorística, a veces escandalosa, pero siempre con una gran perfección formal".

   Se trata, en definitiva, de una poesía "singular, sorprendente, nueva y antigua a la vez" que es ideal para "ser leída en alto".

   Celebrado traductor de los griegos clásicos y modernos, Ramón Irigoyen defiende que los idiomas "hay que aprenderlos hablando" y también nos enseñó que "hay otros ruiseñores más allá y antes de los jardines ingleses o franceses". Su poesía bebe de fuentes clásicas y, al tiempo, resulta de una modernidad intachable. A veces, como en sus romances, "sus poemas pueden ser incluso de una actualidad hidrofóbica".

   Toda esa experiencia, y la historia de los textos de este gran poeta, se podrán disfrutar este jueves, a partir de las 20,00 horas en la Casa de los Periodistas de Logroño.

Contador