Jarcia Riojanista alerta de tres elementos del Patrimonio riojano "próximos a su desaparición"

Torremuña
JARCIA RIOJANISTA
Publicado 13/08/2016 12:00:03CET

Se trata de la Iglesia de Santa María de La Blanca en Torremuña, el puente sobre el arroyo Riajo en Santa Cecilia de Jubera y el complejo de Santa María de Rute en Ventas Blancas

LOGROÑO, 13 Ago. (EUROPA PRESS) -

Jarcia Riojanista, colectivo para la defensa y promoción del patrimonio, tradiciones y cultura riojana, critica en nota de prensa "el desvanecimiento de tres elementos patrimoniales de La Rioja" y alerta de que "si no se actúa inmediatamente sobre ellos, es posible que se produzca su extinción".

Así las cosas, el primer elemento al que alude el colectivo es la Iglesia de Santa María de La Blanca de Torremuña, pueblo situado en la cuenca del Leza. Se trata de uno de los edificios más impresionantes de la arquitectura de la sierra, su construcción data del siglo XVI, con una planta que recuerda a un castillo fortificado.

La Iglesia perteneció a las monjas Bernardas de Herce, testimonio del auge del Camero Viejo en otras épocas y que "visto actualmente se hace difícil pensar que hace cuatro o cinco siglos se concentrase tanta población en el lugar". El retablo mayor se encuentra en el Museo Provincial de Logroño.

El segundo edificio objeto de la crítica de Jarcia Riojanista se trata del puente sobre el arroyo Riajo, en la aldea de Santa Cecilia. En el camino que comunica Santa Cecilia con Santa Engracia y para atravesar el Arroyo Riajo, se sitúa este pequeño puente que data de los siglos XV-XVI. Está justo debajo del pueblo de Santa Cecilia a 1 km., hacia el noreste.

El puente de Riajo consta de un arco apuntado, fundado sobre roca en los dos arranques, con rosca y bóveda de lajas de piedra. Para el resto de la obra se utilizó aparejo de mampostería de piedra igual que las anteriores. "Se vislumbra una falta de piedras debido al desprendimiento causado por el empuje de las raíces de los zarzales y malas hierbas".

En la calzada, continúan, se han usado piedras más grandes para sujetar las tierras del interior que tienen un manto de hierba. La calzada es recta y tiene una anchura de 2,50 metros y una longitud total de 8 metros con una altura máxima rasante de 6 metros. Se precisa de una limpieza profunda y de la recolocación de cimientos para la perduración del conjunto.

El tercer elemento patrimonial objeto de la denuncia se trata del conjunto monumental de Santa María de Rute en Ventas Blancas. Se encuentra en una terraza sobre el Río Jubera a unos 800 metros de la localidad en una zona de viñas. El complejo cuenta de una pequeña basílica visigoda levantada hacia el siglo VI, ésta consta de una sola nave rectangular y cabecera cuadrada más estrecha, construida en sillería de arenisca. El arco triunfal es de herradura sobre columnas y en el lado contrario hay un atrio de entrada.

En 1.162 se amplía con dos naves laterales convirtiéndose en un monasterio cisterciense, dependiente de Pedro Jiménez, Señor de Cameros, desde el cual sería posible efectuar las tareas reorganizadoras en el valle del Jubera.

La historiografía tradicional muestra la vinculación de Santa María de Rute con el Monasterio de San Prudencio y los señoríos cameranos. Las naves probablemente se cubrían a cielo raso aunque es difícil de determinar ya que sólo se conserva el arranque de los muros, la cabecera por su parte se cubría con una cúpula de piedra de toba sobre pechinas de la que sólo queda el comienzo.
Aunque en la década de los 70 se efectuaron excavaciones arqueológicas, "el estado actual es de ruina total y la parte excavada está totalmente descuidada y llena de maleza lo que hace difícil distinguir los muros y las distintas dependencias".

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