Juan José Omella pide sentido común y evitar "la confrontación y la violencia" en momentos complejos

Juan José Omella, arzobispo de Barcelona
CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA
Publicado 24/09/2017 18:32:15CET

   Acuden a la misa de La Mercè Puigdemont, Forn, Millo y el inspector general del Ejército

   BARCELONA/ LOGROÑO, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, ha pedido este domingo sentido común y "evitar la confrontación, la violencia y el menosprecio por los otros" en unos momentos que ha calificado de complejos, ha dicho en la homilía de la misa por la fiesta mayor de Barcelona, la Mercè.

   "Pedimos 'seny' para nosotros y para nuestros dirigentes, para las familias y los pastores de la Iglesia", ha dicho ante el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont; el delegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo; el conseller de Interior, Joaquim Forn, y el inspector general del Ejército de Tierra, Fernando Aznar --todos en primera fila--, entre otros.

   El que fuera obispo de la Diócesis riojana de Calahorra y La Calzada-Logroño durante 11 años ha defendido la importancia de la ternura y la misericordia y ha pedido a la virgen de la Mercè que ayude a mantener la esperanza con las personas: "Sé que estamos viviendo momentos complejos, pero no podemos ni debemos ser profetas de calamidades", y ha pedido a Dios que proteja a todos los barceloneses y a toda Catalunya.

   "Que Santa María nos mantenga firmes en la fe y nos haga testigos de la esperanza en medio de nuestro mundo pese a todas las dificultades y problemas que encontramos en él", porque la esperanza lleva a la confianza en las personas, aunque estas fallan y Dios no, por lo que ha sostenido que la verdadera esperanza se fundamenta en Él.

   "Hermanos, no perdamos la esperanza en Dios. Él cumple siempre sus promesas, y no abandona al pueblo que confía en Él", ha asegurado Omella, que ve conmovedor ver a personas que no pierden la esperanza y tienen ilusión entre dificultades y penalidades, porque las mantiene firmes y con dignidad.

   "Nuestro mundo está muy necesitado de misericordia, de comprensión y ternura, hasta el punto de que, si no las tenemos, difícilmente caminaremos por el camino del bien", ha avisado, y ha lamentado que cada día más niños y jóvenes viven crispados, tensos y con agresividad en su interior por falta de ellas, por decisiones de los padres y por rupturas familiares.

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