Más del 70% de las familias riojanas se reúnen para cenar juntos, según un estudio

Cenar más tarde significa un menú más pobre
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Publicado 05/11/2017 14:12:05CET

   LOGROÑO, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Las familias de hoy en día están más ocupadas que nunca; compatibilizar los trabajos con el cuidado de los niños y la casa provocan que las jornadas sean cada vez más largas y las agendas estén repletas de actividades. Por eso se hace necesario encontrar un momento para compartir y conversar, que suele ser el de la cena, en el que padres e hijos comentan lo que han hecho durante el día.

   Así lo piensa más del 70 por ciento de los riojanos, que se reúnen en torno a la mesa para cenar. ¿Las razones? Porque es el único momento del día en que pueden hacerlo (60 por ciento) frente al 40 por ciento que comparten mesa por tradición familiar, según el estudio 'Cenas en familia' elaborado por la consultora independiente Toluna Analitycs, a nivel nacional, para Bonduelle.

   Por su parte, los riojanos que no cenan en familia (28,5 por ciento), habitualmente, aducen razones como la comodidad (50 por ciento), ya que prefieren que sus hijos cenen antes y ellos después.

BENEFICIOS DE LAS CENAS EN FAMILIA

   Las familias riojanas se muestran de acuerdo en que es el mejor momento para transmitir valores y enseñar buenos hábitos alimenticios a sus hijos. Los expertos coinciden en que sentarse a la mesa todos juntos conlleva una serie de beneficios. A este respecto, los riojanos consideran que favorece el vínculo familiar (80 por ciento), mejora las habilidades comunicativas y sociales de todos los miembros de la familia (40 por ciento) y, además, es una manera de controlar lo que cenan los niños (40 por ciento).

   Así lo explica el 92,9 por ciento de los encuestados. ¿Los temas? Las conclusiones revelan que la cena es un buen momento para hablar sobre temas banales -todos coinciden en este punto-, los estudios (80 por ciento) y los planes previstos para el día siguiente (60 por ciento).

HÁBITOS Y RUTINAS

   En el momento de sentarse a la mesa los riojanos parecen tenerlo claro, un 80 por ciento de los encuestados reconoce establecer una serie de normas a la hora de cenar, frente al 20 por ciento que no lo considera necesario. Intentar que los niños mantengan una buena conducta en la cena no es fácil pero hay que intentarlo. La mayoría considera como requisito fundamental dejar el móvil fuera de la mesa, seguido de los que abogan por no levantarse antes de terminar de cenar (75 por ciento), evitar los aparatos de música y las tablets (75 por ciento) y respetar el turno para hablar (25 por ciento).

   El estudio evidencia que los riojanos cenan entre las 21,00 h y las 22,00 h (en el 80 por ciento de los casos). En cambio, durante el fin de semana los horarios se relajan un poco: el 60 por ciento cena entre las 22,00 h y las 23,00 h.

   Por otro lado, cenar en familia ayuda a desarrollar una serie de hábitos y rutinas, asociados a este momento, en los niños. Lavarse las manos antes de cenar y los dientes después así como ayudar a poner y quitar la mesa (un 80 por ciento en los tres casos) son los más citados por los padres españoles. Le sigue ayudar a recoger la cocina (40 por ciento).

   El estudio vincula las cenas en familia con hábitos alimenticios más saludables. Y es que los encuestados afirman que las verduras no pueden faltar en sus cenas, seguidas de lácteos como queso y yogur y la fruta (60 por ciento en las tres opciones). Por tanto la evidencia sugiere que los niños que cenan regularmente con sus padres siguen una dieta saludable y equilibrada.

   Aunque lo cierto es que el 60 por ciento de los padres riojanos reconoce costarles que sus hijos cenen verdura y aducen falta de recursos e inspiración para hacerles cambiar de opinión.

¿CÓMO SE PLANIFICA EL MOMENTO CENA?

   En el 80 por ciento de las familias riojanas sigue siendo la madre, fundamentalmente la que se encarga de preparar la cena. Son más tradicionales.

   A la hora de preparar el menú, el 80 por ciento de los riojanos cocina en función de lo inspirados que estén mientras que un 20 por ciento reconoce que improvisa sobre la marcha por falta de tiempo.

   En cuanto a cómo se organiza la cena en los hogares riojanos, un 80 por ciento opta por un plato y un postre. Por norma general, la mayoría de los padres riojanos (80 por ciento) reconoce que sus hijos no presentan problemas a la hora de cenar y se muestra conformes con la elección de sus progenitores.

   Fundamentalmente porque comen de todo (75 por ciento) y porque saben que hay que comerse lo que se prepara cada noche (25 por ciento).

   En cambio, los padres cuyos hijos se quejan habitualmente del menú (20 por ciento) aducen razones como que prefieren comer pizza todos los días o que les aburre comer siempre lo mismo.

   De todas formas, los padres riojanos recurren a ciertos trucos para evitar problemas con la elección del menú, a la hora de cenar. El 60 por ciento de los encuestados lo tiene claro, procuran variar el menú y darle un toque divertido para captar el interés de los más pequeños. Por otro lado un 20 por ciento deja que sean los niños los que decidan el menú una vez a la semana mientras que el mismo porcentaje considera que cocinar con ellos es la mejor manera de que no rechisten.