El presidente de Caja Rioja apunta a un "ajuste contable" para explicar las pérdidas aparecidas en el informe pericial

Fernando Beltrán
EUROPA PRESS
Publicado 26/06/2017 14:03:55CET

   LOGROÑO, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El que fuera presidente de Caja Rioja desde 1995 hasta 2011, Fernando Beltrán, ha justificado en un "ajuste contable" las pérdidas aparecidas en el informe pericial del Banco de España, entregado al juez Andreu, que no se habían registrado en la contabilidad individual de la entidad.

   Beltrán ha comparecido hoy ante la Comisión parlamentaria de Investigación que trata de esclarecer la situación económica real de Caja Rioja en el momento de su integración en Bankia y que, al igual que los anteriores comparecientes, ha definido de "saneada".

   Como presidente de Caja Rioja en el momento de la fusión en Bankia (2010) ha respondido ante los diputados al hecho de que el informe pericial realizado por dos inspectores del Banco de España (solicitado por el juez que instruye el denominado 'caso Bankia') plasmara que las cuentas de entidad reflejaban unas pérdidas de 9,37 millones de euros y no los 10,23 millones de euros de beneficios que se anunciaron en el momento de la fusión.

   Beltrán ha indicado que, el 31 de diciembre de 2010, una vez que Caja Rioja cierra sus cuentas ya fusionada se produjo un "ajuste a valor razonable". Así pues, se usaron diferentes "criterios contables" ajustándose a la práctica del resto de entidades.

   El entonces presidente de Caja Rioja también ha sido cuestionado por los motivos que llevaron a la integración de la caja en Bankia, ante lo que ha asegurado que el mercado financiero auguraba un futuro "duro" para una caja del tamaño de la riojana en "un nuevo entorno" acuciado por la "crisis".

   Fue, una "realidad exigida por los mercados financieros". "Una entidad de nuestro tamaño ha valido hasta un punto", ha dicho. Su tamaño, ha afirmado, le hacía "vulnerable".

   Cuestionado por la pérdida de oficinas que esto supuso ha considerado que Caja Rioja había tenido un "excesivo crecimiento". "Parecía que cuantas más oficinas, mejor eras en el sector", ha dicho. Pero, también, ha creído que de no haber participado en Bankia también tendría que haberlas cerrado. "No hubiéramos podido seguir", ha asegurado.

   Ha sido rotundo al afirmar que en Caja Rioja "no había tarjetas black"; y que en ningún momento se produjeron presiones políticas ni del Banco de España. "Nadie me lo dijo, pero sé seguir los mercados", ha afirmado.

   "El resultado de Bankia no le gusta a nadie" ha reconocido. "Sabiendo lo que se", ahora, ha añadido, se puede "aceptar" que no se acertó con esta fusión.

   No obstante, ha creído que era la mejor de las posibles y que había que buscar "una rentabilidad" a Caja Rioja ante la evolución del mercado. "Tengo la tranquilidad absoluta de que se hizo lo mejor que se pudo, con absoluta independencia", ha afirmado.

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