Un proyecto escolar pone el germen para crear "vida de barrio" alrededor de los niños y mejorar su "éxito" escolar

Itinerario Seguro en el Caballero de la Rosa
CABALLERO DE LA ROSA
Actualizado 27/04/2013 12:29:23 CET

LOGROÑO, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Colegio Público Caballero de La Rosa se ha implicado en un proyecto de itinerarios seguros. El objetivo es tanto la seguridad al ir a clase como crear "vida de barrio" e implicar a los padres, porque los niños cuyos progenitores acuden al colegio "tienen mayor éxito" escolar.

Tal y como ha relatado a Europa Press el coordinador del Proyecto de Intervención Comunitaria Intercultural de Rioja Acoge, Alfonso Troya, se trata de un proyecto "con muchos objetivos" y una filosofía común: la implicación de todo el barrio en la vida del colegio.

Es por esto último por lo que el colegio Caballero de la Rosa era perfecto para el desarrollo de la actividad, promovida y desarrollada desde Rioja Acoge e impulsada por la Obra Social La Caixa con el aval del Ayuntamiento de Logroño.

"Como Comunidad de Aprendizaje la apertura del central al barrio es obvia", ha explicado Troya. Y es que el centro se encuentra dentro de las Comunidades de Aprendizaje, en las que se aprovechan todos los recursos del entorno para desarrollar el aprendizaje individual de cada alumno.

El ensayo ejecutado en Caballero de la Rosa ha surgido tras un trabajo, en el centro, por el que cada alumno dibujaba el camino que usa para llegar al colegio, desde casa, y, a partir de ahí, se establecían puntos de encuentro para que los alumnos fuesen juntos.

La iniciativa, presente en todo el mundo, logra que "padres, comerciantes y colegio se impliquen, lo cual, es positivo para todo el barrio". La idea es que cada día se encargue del grupo un padre y, de esta manera, se potencia su presencia en el centro.

"Hay padres que nunca van a las reuniones colegio, y está demostrado que los niños cuyos padres acuden a las reuniones tienen más éxito educativo", ha explicado Troya.

A largo plazo, además, este proyecto produce "cambios en cadena dentro del propio barrio, porque las zonas tardan poco en ser peatonalizadas, o 'zona treinta' se fomenta la complicidad de los comercios, se hace vida de vecinos" y los chavales se imbuyen de valores educativos y ganan autonomía y conocimiento del entorno.

CIUDADES DE LOS NIÑOS

El proyecto de Rioja Acoge se ha ejecutado dentro de la Semana Comercio + Cultura. Pero Caballero de la Rosa no lo deja aquí. El proyecto, basado en la iniciativa italiana 'Ciudades de los niños', se basa en que "una ciudad con niños jugando es una ciudad sana".

"Si los planes de las ciudades atienden a los niños", ha explicado Eduardo Garrido, docente implicado en el proyecto, "atienden a toda la población".

Caballero de la Rosa continuará trabajando en estos itinerarios el próximo curso con la idea de que la iniciativa vaya creciendo, y siguiendo iniciativas que ya están en marcha en otras ciudades españolas como Barcelona o Rivas-Vaciamadrid.

Los niños que han participado este año en el ensayo (de primero y quinto de Primaria) han elaborado, también, un video en el que van apareciendo con carteles en los que anuncian cómo vienen al colegio (andando, autobús, bicicleta o en coche) y enseñando las cosas bonitas (parques) o feas (un árbol roto, un coche mal aparcado) que se encuentran por el camino.

Los escolares, incluso, en el desarrollo del vídeo pusieron multas simbólicas a los coches que aparcados, por ejemplo, en un paso de cebra no les dejaban pasar. Comerciantes y padres les salían al encuentro como ejemplo de esa "complicidad" de todos los sectores sociales (barrenderos, policías...) en conseguir las Ciudades de Niños.

Es el niño como "parte de la organización de la ciudad". Éstos, además, sienten que "van jugando" al colegio y se sienten seguros porque toda la ciudad les protege.