SEO/BirdLife busca la colaboración ciudadana para conocer el estado de las aves en La Rioja

Pájaro
SEO BIRD LIFE
Publicado 14/04/2018 20:09:17CET

LOGROÑO, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

SEO/BirdLife busca la colaboración ciudadana para conocer el estado de las aves en La Rioja ya que éstas son "un excelente indicador de la conservación de los ecosistemas y de la buena salud del entorno".

La Unión Europea considera el estado de las poblaciones silvestres de aves como un índice de la calidad de vida en Europa y su conservación pasa por saber cuántas hay y cómo evolucionan sus poblaciones a lo largo del tiempo para poder conservarlas.

Si sabemos que el alcaudón real, la calandria común o la codorniz se encuentran en situación muy desfavorable "es gracias a las más de 1.000 personas que todos los años salen al campo en estas fechas de forma voluntaria dispuestas a dedicar su tiempo libre a contar estas y otras muchas especies de aves que se encuentran en nuestros campos y ciudades", explican en un comunicado de prensa.

A mediados del mes de abril comienza una nueva temporada de trabajo de campo de varios programas de seguimiento de aves de SEO/BirdLife. Todos los años en esta época cientos de voluntarios realizan un trabajo fundamental que nos permitirá conocer el estado de las aves de nuestro país. Entre todos hacemos ciencia ciudadana.

"Toda la recopilación de datos sería imposible sin el trabajo desinteresado de las más de 1.000 personas que cada año participan en nuestros programas de seguimiento", reconoce Virginia Escandell, técnica de Ciencia Ciudadana de SEO/BirdLife, "pero aún somos pocos".

"Nos faltan muchos datos de comunidades autónomas tan ricas en biodiversidad como Castilla-La Mancha, La Rioja, Aragón, Asturias, Baleares o Galicia", aseguran.

CONOCER PARA CONSERVAR

Las estadísticas europeas se alimentan con los datos de seguimiento de aves que llevan a cabo entidades como SEO/BirdLife con la ayuda inestimable de los colaboradores que llevan a cabo un monumental esfuerzo de ciencia ciudadana. De este modo, el Eurostat acumula desde hace décadas datos para tres indicadores: aves agrarias, forestales y comunes.

El Índice de Aves Comunes o Common Bird Index, en concreto, es uno de los referentes principales del Sustainable Development Indicator del Eurostat, que sitúa el estado de las poblaciones silvestres de aves junto a referentes de otro tipo, como el nivel de empleo, el consumo de energía o la esperanza de vida, para calibrar el grado de bienestar real que tienen los europeos.

"Los programas de seguimiento de aves de SEO/BirdLife que comienzan este mes de abril son clave para el estudio y conservación de más de 100 especies en nuestro país", asegura Escandell. Se trata del Seguimiento de Aves Comunes (Sacre) donde los voluntarios que participan necesitan tener unos conocimientos mínimos sobre identificación de aves que la organización proporciona a las personas interesadas en algunas ciudades como Ávila, Valladolid, Cádiz y la comunidad Navarra.

El seguimiento de las poblaciones de aves comunes en primavera en el campo (Sacre) y en la ciudad (Sacre Urbano) que desarrolla SEO/BirdLife ha sido uno de los trabajos que ha permitido obtener información inédita hasta ahora en nuestro país y que puede determinar, gracias a 20 años de trabajo, una nueva etapa en el conocimiento del estado de conservación de todas nuestras especies de aves; especialmente de aquellas de las que hasta ahora no conocíamos el único factor clave que puede establecer su estado de conservación: la evolución de su población.

QUEREMOS SER MÁS COLABORADORES

No solamente comienza el Sacre, también se inicia el programa Noctua para saber cómo se encuentran las aves nocturnas. Se trata de identificar las aves nocturnas en esta época del año como los autillos, los mochuelos, las lechuzas (Ave del Año 2018) y los chotacabras; un total de 9 especies en nuestro país que identificaremos casi todas por sus cantos, y anotaremos donde se encuentran. No se requiere grandes conocimientos sobre aves, de hecho se puede hacer en grupo o en familia y disfrutar de una salida al campo nocturno en primavera.