Cibeles aprueba por unanimidad una mesa de convivencia y seguridad en Lavapiés

Pleno de Cibeles
AYUNTAMIENTO DE MADRID/ EUROPA PRESS
Actualizado 27/07/2016 14:04:43 CET

MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

Todos los grupos con presencia en el Ayuntamiento de la capital (Ahora Madrid, PP, PSOE y Ciudadanos) han aprobado este miércoles en el Pleno de Cibeles una mesa de convivencia y seguridad en Lavapiés, con participación ciudadana y que pueda servir como experiencia piloto en la ciudad.

La propuesta ha llegado al Pleno de la mano del concejal socialista Chema Dávila, que ha planteado una hoja de ruta consensuada para detectar problemas y soluciones teniendo como eje fundamental la participación del tejido social del distrito. El edil ha defendido que en los planes de convivencia en Lavapiés no puede hablarse en exclusiva de seguridad sino que se hace necesaria la intervención social.

Dávila, vecino del barrio, ha propuesto la celebración de unas jornadas ciudadanas cuyas conclusiones pasarían por la mesa con los problemas detectados para ir a un plan participado en la "miniciudad" que es Lavapiés.

El concejal-presidente de Centro, Jorge García Castaño, también vecino de Lavapiés, ha instado a acabar con los estigmas que rodean al barrio. Niega que tenga más conflictividad que cualquier otro barrio del centro de Madrid, como lo corroboran los datos policiales y los del mercado inmobiliario. "Vivo ahí, otros van de safari fotográfico o a cazar pokemon, no sé", ha criticado a la bancada popular.

La portavoz de Seguridad de Ciudadanos, Ana María Domínguez, ha explicado que están a favor de la propuesta pero sin olvidar la parte judicial, en definitiva, que la mesa no cuente únicamente con actores sociales sino también políticos y jurídicos. El portavoz adjunto del PP, Íñigo Henríquez de Luna, ha opinado que Lavapiés sí tiene "problemas propios de seguridad" y le ha pedido a Castaño que "no esconda".

El concejal-presidente le ha contestado para demostrar que no sólo no se esconde sino que busca la negociación con el PP por una posible "lejana" vuelta de este partido al Ayuntamiento, de modo que para entonces se hayan institucionalizado cambios ante los que ahora muestran resistencias.

En este punto, García Castaño ha afeado al PP el "broche dorado" que puso en la anterior legislatura con dos policías municipales procesados por hacer de chófer del 'Pequeño Nicolás', por "financiar con dinero público a Manos Limpias y a Dignidad y Justicia para perseguir a adversarios políticos, algunos en esta Cámara (en referencia a Guillermo Zapata), usando a la Fiscalía para afinar cosas contra los adversarios políticos o con una política dirigida por el Ministerio del Interior para construir casos concretos contra adversarios políticos".