Dos de cada tres españoles estarían dispuestos a aceptar un puesto de trabajo en el extranjero


Actualizado 06/08/2010 19:36:31 CET

MADRID, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

Dos de cada tres españoles están decididos a vivir en el extranjero si la oportunidad laboral es interesante, según las conclusiones que ha presentado la directora corporativa de Gestión del Conocimiento e Innovación de Catenon Worlwide Executive Search, Pilar Llácer, en la jornada "Internacionalización empresarial y desplazamiento al extranjero de trabajadores", que ha organizado la Cámara de Madrid en colaboración con Caja Madrid Empresas.

Además, Llácer destacó que el 48% de los procesos de selección destinados al extranjero se realizan a profesionales de tres países como mínimo; el 20% de los puestos de trabajo en Europa se consiguen a través de redes profesionales en Internet.

Esta jornada se ha planteado como un foro de reflexión acerca de las ventajas que tiene para las empresas enviar profesionales a otros países para promover la demanda de sus productos y servicios en el exterior -en lugar de contratar personas del lugar-, así como para analizar las implicaciones que tiene desplazar empleados al extranjero para la gestión de las compañías, desde el punto de vista laboral y fiscal.

La globalización de la economía abre nuevas perspectivas a las empresas, que han de plantearse la necesidad de desarrollar una estrategia internacional que les permita asegurar y ampliar sus mercados. Pero desplazarse al exterior conlleva múltiples adaptaciones estratégicas y de recursos humanos.

A medida que los negocios de las empresas se expanden, "hay una tendencia clara de rodearse de un equipo multicultural", explicó en esta jornada Pilar Llácer. En el último año, según Llácer, "el 30% de los puestos de ejecutivos en Europa han sido cubiertos recurriendo a la búsqueda de candidatos en al menos cuatro países distintos cuando, hace dos años, el 95% de las selecciones buscaban profesionales sólo en el país en el que se ofertaba el puesto de trabajo".

Un candidato que sea destinado al extranjero debe reunir ciertos requisitos, como el conocimiento del mercado local, las funciones y proyectos de la empresa, el manejo de distintos idiomas y el don de gentes. Todo proceso de expansión internacional, ya sea a través de una red comercial, creando una filial o por adquisición de una empresa, es un proceso de cambio o transformación que hay que gestionar de manera eficaz.

Ante esta situación, el director de Executive Interim Management, Alfonso de Benito, aseguró que para desarrollar un proyecto con rapidez, obtener los resultados previstos en el plan inicial y reducir los riesgos "hacen falta gestores experimentados, como los llamados interim management, profesionales con más de 25 años de experiencia en gestión empresarial que se incorporan a una compañía por tiempo limitado y con una misión muy concreta".

En la actualidad, y aunque este sistema es poco conocido aún en España, son varias las empresas que han implantado la figura del interim management "ante la falta de recursos dispuestos para el desplazamiento de trabajadores y su menor coste respecto a otras alternativas", señaló de Benito.

Desde la entrada en vigor del Reglamento Comunitario 44/2001, el 1 de marzo de 2002, la actual jurisdicción competente señala que el contrato de trabajo de un empleado expatriado ha de incluir "el elemento de extranjería y la exclusión de seguridad social en el país de origen", explicó el abogado del despacho Uría Menéndez, Sergio Ponce. Estas medidas no serán aplicadas si el país de destino es Dinamarca, debido a la posición que adoptó tras la promulgación del Tratado de Maastritch.

Ponce informó también de que la Directiva 96/71/CE establece las condiciones de trabajo de los empleados desplazados, como la jornada laboral, vacaciones, salario mínimo, prevención de riesgos laborales, maternidad y trabajo de menores e igualdad.

En este sentido, Ponce aseguró que el trabajador tiene derecho a percibir una compensación de gastos en caso de traslado al extranjero. En caso de desplazamiento, será necesario que se lo notifiquen con cinco días de antelación si ese traslado supera los tres meses, tiene derecho al abono de dietas y gastos de viaje y a un permiso retribuido de cuatro días laborales cada tres meses, entre otras condiciones.

Por último, el coordinador del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRPF) del Departamento de Gestión Tributaria de la Agencia Tributaria, Juan Salas, informó a los asistentes sobre las implicaciones tributarias, requisitos de residencia, efectos fiscales, doble imposición y del procedimiento especial para determinar las retenciones en caso de cambio de domicilio que afectan a los trabajadores desplazados al extranjero.

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