Unos 160 trabajadores de Continental Industria Caucho buscan conservar sus puestos ante el cierre de la planta en Madrid

Actualizado 30/05/2011 15:44:57 CET

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

Un total de 168 trabajadores de la multinacional alemana Continental Industrias del Caucho están intentando conservar sus puestos de trabajo después de conocer hace tres semanas que la planta ubicada en el municipio madrileño de Coslada va a cerrar de forma inminente, ha explicado a Europa Press el presidente del Comité de Empresa, Vicente Racionero.

Los trabajadores de esta planta son casi todos vecinos de Coslada y San Fernando de Henares, que se quedarán en la calle con una indemnización "indigna" si no se llega a ningún acuerdo con la empresa, que tiene a 160.000 personas trabajando en todo el mundo y que se encarga de fabricar circuitos de aire acondicionado para Volswagen y SEAT.

Según ha explicado Racionero, la planta lleva 70 años en Coslada y el pasado 6 de mayo les comunicaron a los trabajadores que cerraban la fábrica y "que dejaban de contar" con ellos para "el futuro". "Algo sospechábamos porque ya hace un año empezaron a suceder cosas extrañas", ha dicho.

En este sentido, ha señalado que hasta el 2009 los resultados de la empresa eran positivos y que el 2010 fue el primer año que no se obtuvieron los mismos beneficios. "La cosa no arrancaba", ha apuntado, al tiempo que ha añadido que la empresa ya hizo dos Expedientes de Regulación de Empleo (EREs) temporales y estuvieron "seis meses en casa".

"Con esta última reforma laboral han visto el cielo abierto, se van a Rumanía, donde ya hay una planta mucho más grande", ha considerado Racionero, quien ha explicado que el Comité reclama la conservación de los puestos de trabajo de todos, que pasa o bien por recolocar a los empleados en otras plantas --en Madrid hay otras dos divisiones-- o bien por vender a la competencia la fábrica (con sus trabajadores e instalaciones).

Sin embargo, ha lamentado que la multinacional tiene claro que lo que quieren es "cerrar la planta". "Queremos salvar los puestos de trabajo o intentar negociar una salida digna", ha manifestado, pues explica que la indemnización de 20 días con 12 mensualidades como máximo no soluciona nada para un trabajador de unos 45 años, que lleva de media 25 años y que se van a ir "con una mano delante y otra detrás". Este miércoles comenzarán las negociaciones.