El abogado del presunto homicida de Joy Eslava alega que actuó en legítima defensa al ser agredido por la víctima

Actualizado 13/10/2008 16:00:23 CET

La Audiencia Provincial de Madrid conforma el jurado popular que enjuiciará los hechos

MADRID, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

El abogado de Rachid Tachti, el presunto autor de la puñalada mortal que provocó la muerte de Roberto García Grimaldos, de 24 años, en la discoteca Joy Eslava, defendió hoy que su cliente actuó la noche del 26 de diciembre de 2005 en legítima defensa tras recibir "una brutal paliza" por parte de la víctima y de sus amigos.

La Audiencia Provincial de Madrid conformó esta mañana el jurado popular que enjuiciará los hechos a partir de mañana. Tras seleccionar a los once miembros del tribunal, la Sección Segunda acordó posponer a mañana la declaración del acusado, de nacionalidad marroquí. Tachti, de 28 años, se enfrenta a 13 años de prisión por un delito de homicidio.

A las puertas de la Audiencia, el abogado Manuel Alonso, que asiste a Tachti, reconoció que su patrocinado es "autor material" de los hechos que se le imputan, aunque puntualizó que solicitará su "libre absolución" por legítima defensa. "La noche del crimen, hubo dos peleas en la discoteca. Mi cliente se vio implicado en la segunda riña sin tener nada que ver como consecuencia de la primera pelea que se produjo entre los dos grupos de jóvenes", explicó.

Según Alonso, Tachti se vio envuelto en una reyerta por "confusión" y fue objeto de "una brutal paliza" a manos del grupo liderado por García Grimaldos. Además, el letrado aseguró que la navaja con la que se realizó la puñalada pertenecía a la víctima. "Tachti forcejeó con Roberto y se produjeron los hechos", expuso.

Tras la selección del jurado, el procesado ofrecerá mañana su versión de los hechos ante el tribunal popular. La Fiscalía de Madrid sostiene que el 26 de diciembre de 2005 Tachti acudió a la discoteca Joy Eslava, en la calle Arenal de Madrid, con unos amigos. Alrededor de las 3.30 horas, los jóvenes iniciaron una discusión verbal, con empujones, con el grupo de amigos de García Grimaldos que celebraban un cumpleaños.

Pasados unos minutos, los servicios de seguridad de la discoteca intervinieron y llevaron a Tachti al cuarto de baño para tratar de tranquilizarle. Al salir de los aseos, el procesado vio a la víctima en la escalera y le lanzó "una mirada desafiante", que fue correspondida por el joven.

En ese momento, comenzó un forcejeo entre ambos y Rachid asestó con una navaja una puñalada a García Grimaldos en la región abdominal derecha. La agresión le seccionó la arteria iliaca interna, que le provocó la muerte a causa de una hemorragia masiva.

Por estos hechos, el Ministerio Público considera a Rachid autor de un delito de homicidio, por lo que solicita una pena de 13 años de prisión. Además, reclama que el procesado indemnice con 120.000 euros a la familia de la víctima.

La acusación particular solicita 20 años de cárcel en caso de que los hechos sean calificados de asesinato, mientras que pide 15 años si son tipificados como homicidio. Además, pide que el procesado pague 60.000 euros a cada uno de los cinco familiares del fallecido: sus padres y tres hermanos. Por su parte, la defensa del acusado quiere la libre absolución para su patrocinado, al alegar que la agresión se produjo por legítima defensa.

La familia de Grimaldos solicitó a la Audiencia que ampliase la acusación a los responsables de la discoteca, en concepto de responsables civiles subsidiarios. Adujo que la dirección debía garantizar la seguridad en el local, puesto que el día del crimen la Joy contaba con servicio de seguridad y cámaras de vigilancia para controlar el acceso al local. Pese a las alegaciones, la Audiencia tumbó el recurso.

IMPUTADO EN EL 11-M

Rachid fue detenido el 29 de diciembre de 2006 en las inmediaciones del Parque Atenas, de Madrid, en el vehículo que conducía su novia. El joven tenía entonces 18 antecedentes policiales por robos violentos, delitos contra las personas y contra la salud pública, y había sido expulsado de España hace siete meses.

Debido a la resistencia que ofreció durante su arresto, el Juzgado de lo Penal número 9 de Madrid le condenó a nueve meses de prisión por un delito de atentado a la autoridad. Sin embargo, el fallo fue recurrido en apelación ante la Audiencia madrileña que le exoneró de la responsabilidad penal.

En su declaración judicial, el encausado aseguró al titular del Juzgado de Instrucción número 18 de Madrid que Roberto quiso agredirle con un cuchillo y él intentó defenderse del ataque sujetando el arma por el filo.

Se da la circunstancia de que a Rachid se le vinculó con Jamal Ahmidan 'El Chino', uno de los autores intelectuales del 11-M que se suicidó en Leganés, y con la trama de explosivos que se utilizaron para los ataques contra los trenes de cercanías de la capital.

Por ello, el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, que instruyó el sumario del 11-M, le tomó declaración por su presunta participación en la masacre, pero no acordó ninguna medida cautelar contra él. El magistrado consideró entonces que no existían indicios suficientes contra esta persona.

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