Acusado acepta 7 años de cárcel por apuñalar a su hermano

Actualizado 29/02/2012 14:01:03 CET
Audiencia Provincial de Madrid
Foto: EUROPA PRESS

MADRID, 29 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Un acusado de intento de homicidio ha aceptado este miércoles una condena de siete años y nueve meses de prisión al reconocer que asestó tres puñaladas a su hermano en el transcurso de una discusión que se inició después de que su madre se negara a darle dinero para comprar tabaco.

   Los hermanos Francisco Javier J.P. y Jesús Alberto J.P. se han sentado en el banquillo de los acusados por un delito de homicidio intentado y otro delito de maltrato familiar. El Ministerio Público solicitaba una pena de prisión de 9 años para Francisco Javier J.P. y de 9 meses de prisión para Jesús Alberto J.P.

   No obstante, la pena ha quedado reducida a siete años de prisión para el primero después de que la fiscal y el abogado defensor, Juan José Carranza Casillas, hayan acordado un acuerdo de conformidad ante el reconocimiento de los hechos por parte de los procesados. Para el segundo, la fiscal ha rebajado la solicitud de condena a siete meses.

   Pese al acuerdo, la Sala ha practicado el interrogatorio de los acusados y la práctica de la prueba testifical y pericial. En su declaración, Francisco Javier ha admitido que clavó a su hermano el cuchillo hasta en tres ocasiones, asumiendo que sabía que podía acabar con su vida, mientras que el otro acusado ha reconocido que le propinó un puñetazo en la cara.

   Por su parte, la madre de los acusados ha manifestado su deseo a no declarar, puesto que ha reconocido que lo está pasando muy mal por los hechos. Además, ha ratificado que ese día uno de sus hijos golpeó al otro y éste le acuchilló, abandonando la sala llorando y arropada por otro de sus hijos.

   Según el relato del fiscal, los procesados se encontraban el día 28 de julio de 2010, sobre las 00,30 horas, en la vivienda familiar, en Leganés, donde también estaba la madre de los acusados y otro hermano. En un momento dado, Francisco Javier pidió dinero a su madre para comprar tabaco, a lo que ella se negó diciéndole que ya le había dado dinero por la mañana.

   Este hecho fue el detonante de una discusión entre ambos, que acabó cuando la madre se fue a su cuarto y Francisco Javier se quedó en el salón, lugar donde dormía. Allí empezó a dar portazos y golpes en el mobiliario que producía un ruido molesto para el resto de la familia.

   Ante esta actitud, los hermanos del procesado, Jesús Alberto y Miguel Ángel, salieron de sus dormitorios para recriminarle su comportamiento. Jesús Alberto propinó un puñetazo en la cara a Miguel Alberto. Los hermanos volvieron a sus cuartos y Francisco Javier fue a la cocina a por un cuchillo de 13 centímetros de mango y 16 centímetros de hoja que ocultó en el salón, a la espera de que volviera su hermano.

   Tras 20 minutos en los que continuaron los ruidos, Jesús Alberto volvió a salir de su habitación, momento en el que Francisco Javier, que portada el cuchillo en la mano derecha, le asestó, con la intención de acabar con su vida, tres puñaladas en el abdomen. En ese instante, el tercer hermano, Miguel Ángel, salió de su habitación y consiguió que Francisco Javier dejara el cuchillo.