Los agentes que se negaban a hacer inspecciones arbitrarias en Coslada sufrían acoso laboral, según un mando policial

Ginés Jiménez en el inicio del juicio por el Caso Bloque
EUROPA PRESS
Publicado 02/02/2018 14:29:44CET

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

Una subinspectora de la Policía Nacional que intervino en la investigación contra la presunta trama policial en la localidad madrileña de Coslada ha detallado que varios de los agentes municipales que se negaron a hacer inspecciones arbitrarias a locales sufrieron acoso laboral por parte de su jefe y principal acusado, Ginés Jiménez Buendía, por lo que incluso tuvieron que coger una baja.

Así lo ha señalado este mando policial en su declaración ante el magistrado de la Sección 17 de la Audiencia Provincial de Madrid, en una sesión que se ha prolongado durante toda la mañana de este viernes con la declaración de cuatro agentes de la Policía Nacional que actuaron en mayor o menor medida tanto en los registros a domicilios como detenciones ocurridas el 8 de mayo de 2008, como en sus posteriores declaraciones o escuchas telefónicas.

La subinspectora, que actuó como secretaria, entre otras, en la declaración de Ginés Jiménez ante la Policía Nacional, es uno de los principales mandos policiales dentro de la investigación. De esta forma, también tomó declaración a varias de las prostitutas rumanas que declararon contra los agentes, suponiendo el inicio de toda la causa.

En este sentido, la oficial ha reiterado, como ya hicieran sus compañeros en sesiones anteriores, que "no se ofreció nada a estas testigos", aunque sí ha reconocido que les plantearon si querían denunciar los hechos e incluso les facilitaron el transporte hasta la comisaría para testificar.

En este punto, ha señalado que varias necesitaron de la ayuda de un intérprete y otras no, en relación a las sospechas de los abogados defensores quienes sostienen que hubo trato de favor para con estas prostitutas, en forma de papeles de regularización en España u otras ventajas sociales.

Por otra parte, ha criticado "las presiones que recibieron para que retiraran su denuncia", aunque no ha detallado los supuestos causantes de estas coacciones. En relación a las prostitutas, ha confirmado que el exjefe policial de Coslada, Ginés Jiménez, "aunque en un primer momento no tenía nada que ver con esta parte de la investigación", sí que participó en relaciones sexuales gratuitas con éstas en locales de la localidad. Un extremo del que también están acusados varios de los agentes.

"CAJAS DE PUROS DE 500 EUROS"

Este mando policial también ha rechazado de pleno que se coaccionara a empresarios de locales de Coslada para que incriminaran a Ginés Jiménez. "Tardaron en poner las denuncias por miedo a represalias, como inspecciones constantes, continuas identificaciones a la clientela e incluso llegaron a cerrarles la terraza de forma arbitraria".

Estos empresarios, siempre de acuerdo con esta agente, tenían que pasar por el despacho del exjefe policial para "hacer regalos o pagar una cantidad de dinero, como cajas de puros valoradas en unos 500 euros". En relación a estas inspecciones, ha asegurado, a su vez, que los agentes que se negaban a hacer este tipo de actuaciones en locales llegaron a sufrir acoso laboral por parte de Ginés Jiménez, por lo que "algunos tuvieron que pedir la baja momentánea del Cuerpo".

En última instancia, la oficial ha negado los supuestos malos tratos a los policías municipales cuando fueron detenidos, afirmando a este respecto que "el propio Ginés no se quejó del trato, aunque sí comentó que estaba ofendido por mezclarlo con la mafia policial de los otros agentes". "No se presionó a ningún policía para que incriminara al jefe", ha apostillado.